El periodista y escritor Arcadi Espada publicó el martes 21 de julio su crónica sobre la final del Mundial en el que se ha alzado vencedora la selección española que capitanea Luis de la Fuente en el periódico El Mundo. El artículo lleva el título de Nunca es solo fútbol, recordadlo siempre. Hasta ahí todo normal. Lo sustancioso y llamativo llega cuando se descubre que el artículo fue escrito antes de que la final tuviese lugar partiendo de la base de que España perdió el campeonato.

“Nunca es solo fútbol. La magnitud de la decepción española en el Mundial obliga a algo más que a un análisis táctico. No es difícil ver en este equipo -en su devoción litúrgica por el sistema, en su miedo al desequilibrio individual, en la sumisión del talento a la coreografía- un reflejo de lo que es y de lo que amenaza seguir siendo este país en el siglo XXI: una sociedad que ha hecho de la desconfianza ante la excelencia una forma de cortesía”, se puede leer en el arranque del texto de Espada.

Keyne acudió veloz a abrazar a su hermano Lamine nada más ganar España el Mundial frente a Argentina.

El remate del mismo también deja sorprendidos a los lectores si tenemos en cuenta que se publicó más de 24 horas después de que España se alzara como campeona del mundo: “Nunca es solo fútbol. La eliminación deja lecciones urgentes de cara a 2030, cuando España organizará el Mundial junto a Portugal y Marruecos. Ninguna selección fracasa sola: fracasa el país que se proyectaba en ella. Y esos once hombres, perfectamente organizados para la mediocridad, pixelan una imagen que España debe atreverse a contemplar, sosteniendo largamente la mirada sobre sí misma”.

El autor sostiene que España prioriza el sistema y el grupo por encima de la excelencia individual. Presenta a Luis de la Fuente como símbolo de esa filosofía y pone a Lamine Yamal como ejemplo de un talento excepcional que, según él, ha sido limitado por un estilo de juego excesivamente rígido.

Inicido del artículo de Arcadi Espada.Redes

Según Arcadi Espada la sociedad española desconfía de quienes destacan y tiende a «igualar hacia abajo». Extiende esa crítica al sistema educativo, la legislación y la conversación pública, afirmando que todos penalizan el mérito en lugar de premiarlo.

Hasta el momento no consta ninguna explicación pública de Arcadi Espada ni de El Mundo sobre lo sucedido. Tampoco se ha publicado una rectificación que aclare el origen del error.

Final del artículo de Arcadi Espada.Redes

Ante ese silencio, la explicación que más se ha extendido entre periodistas y lectores es que la columna habría sido escrita con antelación para el supuesto de una derrota española y que, por un error editorial, terminó publicándose después del triunfo.

Esa hipótesis resulta verosímil porque preparar distintos textos para acontecimientos de gran impacto es una práctica habitual en las redacciones. Sucede en elecciones, finales deportivas, fallecimientos de personalidades o grandes decisiones judiciales: se redactan varios escenarios para poder publicar con rapidez cuando se conoce el desenlace. Lo extraordinario no sería que existiera un artículo preparado para una derrota, sino que ese fuera precisamente el que acabara viendo la luz.