Telefónica Alemania ha confirmado este miércoles un ajuste de plantilla de 1.100 empleados, el 16% de una filial que ocupa a 6.820 trabajadores, con un coste previsto de 265 millones para el segundo trimestre del año y de 155 millones en el conjunto del segundo semestre del ejercicio. La intención de la filial pasa por resolver la reducción laboral a lo largo de 2026, con vistas a generar ahorros anuales de 185 millones a partir de 2028.
Fuentes de Telefónica Alemania apuntan que «una parte significativa de esta reducción se gestionará mediante un programa de bajas voluntarias acordado conjuntamente por el Comité Ejecutivo y los representantes de los trabajadores de las principales áreas de negocio, teniendo en cuenta criterios sociales».
En paralelo al recorte de puestos, la subsidiaria también cerrará alrededor de 60 tiendas propias de un total aproximado de 800 establecimientos propios y asociados, lo que arroja una reducción de alrededor del 8%, una vez que la compañía está adaptando sus estructuras comerciales en favor de los canales de venta digitales. Asimismo, durante los dos próximos años, el operador también prevé seguir simplificando su organización en función de la demanda. «En todos los canales de venta y en las áreas de atención al cliente se agruparán recursos y se adaptarán capacidades a las necesidades futuras, mediante planes detallados para estas áreas que se acometerán a lo largo de los dos próximos años».
La empresa justifica esta medida en respuesta a un mercado cada vez más maduro, donde coinciden «las cambiantes condiciones del mercado, unas nuevas demandas de consumidores y sociedad que van más allá de la mera conectividad y un contexto marcado por la inteligencia artificial y el aumento de la complejidad interna de la compañía«. Por todo lo anterior, Telefónica Alemania dice «sentar las bases para una organización más sencilla, adaptable y eficiente con el fin de reforzar su competitividad».