Naturgy cree que batirá este año su récord de beneficio tras ganar 1.215 millones de euros hasta junio, un 5,9% más que en el mismo periodo de 2025. La compañía ha mejorado sus previsiones para 2026 y espera superar los 2.100 millones de beneficio neto, por encima de los 2.023 millones que obtuvo el pasado ejercicio, hasta ahora el mejor resultado de su historia.

El grupo acompaña esa mejora de expectativas con una posición financiera que le permite volver a crecer. Naturgy dispone de 10.210 millones de euros de liquidez entre caja y líneas de crédito comprometidas y sostiene que cuenta con margen para abordar nuevas inversiones y adquisiciones sin comprometer su calificación crediticia.

El Ebitda alcanzó los 2.975 millones de euros, un 4,5% más que un año antes, mientras que la deuda neta bajó hasta 11.745 millones, frente a los 12.317 millones con los que cerró 2025. La compañía ha reforzado esa capacidad financiera tras reducir su deuda en más de 570 millones durante el semestre gracias a la generación de caja. La ratio de deuda sobre Ebitda mejoró hasta 2,2 veces.

Una nueva etapa tras la salida de CVC y GIP

Los resultados llegan después de una profunda reordenación accionarial. La salida de CVC y GIP ha elevado el capital flotante por encima del 46%, el porcentaje más alto en los más de 180 años de historia de la compañía, y ha despejado gran parte de las dudas que pesaban sobre el valor por futuras ventas de acciones de estos inversores.

Naturgy interpreta este nuevo escenario como una oportunidad para acelerar el crecimiento. Ante los inversores, la compañía defendió que dispone de capacidad para movilizar entre 10.000 y 12.000 millones de euros en nuevas operaciones sin perder la calificación BBB que mantiene ante las agencias de rating.

La empresa apunta tanto al crecimiento orgánico como a posibles adquisiciones selectivas. Entre los negocios que identifica como vías de expansión figuran las redes reguladas, las energías renovables, los gases renovables y los centros de datos.

La nueva etapa también ha traído cambios en la gobernanza. El consejo ha eliminado el sistema de mayorías reforzadas que permanecía vigente desde 2016 y ha reorganizado sus comisiones con el objetivo de agilizar la toma de decisiones y reforzar el control sobre las inversiones.

Las redes y los ciclos combinados impulsan las cuentas

El crecimiento del semestre se apoyó sobre todo en los negocios regulados y en la generación térmica. El área de redes elevó su Ebitda un 13,2%, hasta 1.514 millones de euros, gracias a la mejora de la retribución de la distribución eléctrica en España y a la evolución de varios mercados latinoamericanos.

Dentro de esta actividad destacó la distribución eléctrica en España, cuyo resultado operativo aumentó un 27,8%, favorecido por el nuevo marco regulatorio y por la ampliación de la base de activos remunerados. La empresa también registró una evolución positiva en distintos países de América Latina gracias a revisiones tarifarias y al aumento de la demanda.

La generación térmica también ganó peso. Su Ebitda avanzó un 15%, hasta 360 millones de euros, impulsado por el papel creciente de los ciclos combinados para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico.

La parte más débil de las cuentas se concentró en la comercialización y en algunas actividades renovables. La comercialización y las renovables frenaron parte del avance del grupo, afectadas por la presión sobre los márgenes, una menor producción hidráulica y unos precios eléctricos inferiores a los registrados en la primera mitad de 2025.

Objetivos al alza para 2026

La mejora de las previsiones llega pese a la tensión que persiste en los mercados energéticos por la incertidumbre geopolítica y la volatilidad del gas. La compañía considera que la evolución de la primera mitad del año le permite afrontar el segundo semestre con una posición más sólida de la prevista inicialmente.

Naturgy espera ahora que el Ebitda supere los 5.500 millones de euros y que el beneficio neto rebase los 2.100 millones, dos cifras que la compañía sitúa por encima del consenso del mercado. De cumplirse estas previsiones, el grupo volvería a batir el récord de 2.023 millones alcanzado en 2025. También prevé cerrar el ejercicio con una deuda neta en torno a los 13.000 millones.

La empresa considera además que Europa afronta un invierno especialmente sensible por la situación del mercado gasista, marcado por las tensiones geopolíticas y la incertidumbre sobre los suministros energéticos.

El presidente ejecutivo de Naturgy, Francisco Reynés, defendió que los resultados demuestran la capacidad del grupo para cumplir sus objetivos en un entorno complejo. «Naturgy vuelve a demostrar la solidez de su modelo de negocio y su capacidad para cumplir sus compromisos incluso en un entorno muy exigente. La compañía afronta ahora una nueva etapa con un balance sólido, una nueva estructura accionarial y una estrategia centrada en la disciplina financiera y la creación de valor sostenible», afirmó.

Reynés advirtió además de que «la evolución de los precios internacionales del gas anticipa un invierno complejo», un escenario ante el que la compañía se prepara para garantizar el suministro en un contexto de elevada incertidumbre energética.

La mejora de los resultados llevó también al consejo de administración a aprobar un dividendo a cuenta de 0,60 euros por acción, que será abonado el próximo 29 de julio.