La obra de Juan Luis Vassallo sigue creciendo en la Casa de Iberoamérica. Desde hoy la exposición permanente de este escultor gaditano suma dos nuevas obras a su catálogo: Añoranza y San José de piedra.

Así se ha conocido esta mañana durante la presentación que ha tenido lugar allí mismo donde se han mostrado estas dos esculturas que la familia, tal y como ya hizo anteriormente con otras piezas, ha vuelto a ceder a este centro cultural. «En nombre de la familia manifestar la alegría al ver que la obra de nuestro padre, que se donó a su ciudad natal de acuerdo a sus deseos, no solo se encuentra perfectamente mantenida, si no que además se ve ampliada con dos obras importantísimas», expresó José Manuel Vassallo, hijo del escultor, quien junto a su hermana Amparo actuaron como representantes del resto de familiares que acudieron al acto. «Hoy es un gran día no solo para la exposición de Vassallo y para los que amamos su obra, si no porque también la muestra se ve enriquecida con estas dos obras importantísimas por su calidad y singularidad», explicó José Antonio Merino, comisario de la exposición.

Y la alegría no era para menos ya que finalmente ambas obras, que estaban repartidas en distintos puntos de España, han regresado a la capital. La escultura San José de Piedra, creada en 1945, responde a una reproducción que fue encargada por la Marquesa de Nervión a partir de una obra anterior, realizada en madera policromada que se encuentra en la iglesia Mayor de Benaocaz.. Al parecer, según ha podido conocer la familia, esta escultura primigenia elaborada en madera fue creada junto a una Virgen del Carmen a finales de la Guerra Civil, en el año 1939. Ambas figuras fueron expuestas en la sevillana Sala Velázquez donde fue descubierta por la Marquesa, quien realizó ese mismo encargo pero cambiando el material. La réplica en piedra, cuyo peso se estima en 600 kilos, fue instalada en el palacio de los marqueses de Nerión que más tarde sería cedido a la Cruz Roja. Fue en este momento cuando la escultura llega a manos de los Jesuitas, quienes trasladan la imagen de San José a una de sus propiedades en Pozuelo de Alarcón. Allí la escultura ha permanecido hasta la actualidad, cuando la familia ha reclamado la obra, siendo finalmente cedida sin ningún tipo de problema.

'San José de piedra' obra de Vassallo.

‘San José de piedra’ obra de Vassallo.
/ D.C

En cuanto a Añoranza se trata de una de las pocas obras que se conservan de la primera etapa artística de Vassallo, de su época en la escuela de Ávila. En ese momento comenzó a trabajar la piedra, coincidiendo con otros escultores mucho más austeros. En concreto esta obra fue mostrada en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1934, ganando el tercer premio. De ahí pasó a los fondos del Estado y terminó en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, desde donde ha llegado a Cádiz para quedarse para siempre.

Imagen de la escultura 'Añoranza', de Vassallo.

Imagen de la escultura ‘Añoranza’, de Vassallo.
/ D.C.

«Ambas esculturas son muy representativas ya que consiguen resumir toda la obra de Vassallo: tradición y contemporaneidad», detalló Merino. «Con la escultura consigue plasmar ternura en un material muy rígido y duro. Ahí reside la grandeza de su obra».

Amparo Vassallo, José Manuel Vassallo, Maite González y José Antonio Merino durante la presentación.

Amparo Vassallo, José Manuel Vassallo, Maite González y José Antonio Merino durante la presentación.
/ D.C.

Por su parte Maite González, delegada de Cultura, mostró también su gratitud «por habernos regalado nuevamente parte de la obra de Vassallo para que todos lo gaditanos y gaditanas lo puedan disfrutar».