El superyate de la leyenda de la NBA, Michael Jordan, ha navegado durante tres días por aguas de Mallorca. A bordo, el exjugador de baloncesto y su familia. Su 1,98 metros de altura, considerado por la mayoría de aficionados y especialistas de la canasta como el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos no pasa desapercibido. En esta ocasión, a diferencia de otros veranos, en los que Jordan ha pasado unos días en la Isla, sin bajar del barco. Procedente de Barcelona, donde llegó de disfrutar de un concierto en Milan, a bordo de su avión privado, Jordan se subió al MBRACE y surcó las aguas hasta Puerto Portals, donde fondeó.
Siempre rodeado de una estricta medida de seguridad, Jordan ha mantenido en tierra a un servicio de chófers y vehículos para que en cualquier momento estuvieran a su disposición. Servicio que sólo utilizaron sus hijas, acompañadas de personal de confianza y escoltas privados.

De Mallorca a Ibiza
Y tras pasar toda la jornada por aguas de Andratx, la impresionante embarcación puso rumbo a Eivissa. Otro de los destinos habituales, durante el verano, de Michael Jordan. El deportista mejor pagado de la historia ha sido capaz de amasar una fortuna de 3.500 millones de dólares gracias a su lucrativo acuerdo vitalicio con la marca de ropa y calzado Air Jordan de la marca Nike.
Michael Jordan se dedica principalmente a la gestión de negocios e inversiones. Además, es socio fundador del equipo de automovilismo 23XI Racing y de la marca de tequila Cincoro.
Michael Jordan mantiene desde hace años relación con Mallorca y las Islas Baleares, uno de sus destinos habituales durante el verano. La leyenda de la NBA ha elegido en varias ocasiones las aguas del archipiélago para disfrutar de unos días de descanso junto a su familia, siempre alejado de los focos y con un amplio dispositivo de seguridad. Su presencia no suele pasar desapercibida, especialmente cuando llega a bordo de alguno de los yates más exclusivos del Mediterráneo.

La visita del considerado por muchos como el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos vuelve a situar a Mallorca como uno de los grandes destinos internacionales del turismo de lujo. Cada verano, la isla recibe la visita de empresarios, deportistas y celebridades de primer nivel atraídos por sus calas, puertos deportivos y oferta de alta gama, consolidando su imagen como uno de los enclaves más exclusivos del Mediterráneo.