El Unicaja hizo oficial este jueves el regreso de Yannick Nzos, de este modo el congoleño volverá a vestir de verde después de cuatro cesiones. … El pívot de 22 años y 2,08 metros tuvo un impacto enorme en la temporada 2020-2021, pero luego las lesiones condicionaron por completo su rendimiento. Ahora, mucho más maduro, tendrá una nueva oportunidad a las órdenes de Txus Vidorreta.
Nzosa integrará un juego interior en el que tendrá como compañeros a David Kravish y Tyson Pérez, y al que se unirán tres jugadores más. Como ya informó SUR días atrás, el pívot entraba dentro de los planes de Txus Vidorreta y el hecho de que Olek Balcerowski haya salido rumbo al Barcelona le ha favorecido, pues también tiene licencia de cupo de formación.
Nzosa llegó al Unicaja en el verano de 2019, entrando desde los 15 años en la dinámica del primer equipo. Su oportunidad de debutar a nivel profesional le llegó en octubre de 2020, con 16 años, 10 meses y 12 días -el 4º más joven en la historia del club-, firmando en su estreno en Liga Endesa 10 puntos, 3 rebotes, 2 tapones, 14 de valoración y +17 con él en pista. Por ponerlo en contexto, sólo dos jugadores habían alcanzado la decena de puntos en la historia de la acb con 16 años: Luka Doncic (15 puntos) y Ricky Rubio (13). Además, fue el primero en la historia de la competición en arrancar con un 9/9 en tiros de campo (5/5 en su estreno ante MoraBanc Andorra y 4/4 ante el BAXI Manresa) y en conseguir la decena en anotación en sus dos primeros encuentros siendo menor de edad.
Precisamente aquel impacto fue negativo para el jugador, que entonces estaba rodeado por un grupo de asesores que no le ayudó en nada. Llegaron entonces los cánticos de sirena de la NBA y había ojeadores que venían a Málaga sólo para verlo calentar. El jugador tuvo problemas en los isquiotibiales en la temporada 2021-2022 y, sin recuperarse, realizó varios entrenamientos con algunas franquicias estadounidenses. La lesión fue a peor hasta el punto de que tuvo que ser operado en noviembre de 2022, sólo un mes y medio de que fuese cedido al Betis. Se pasó el año en blanco sin jugar. Lo peor que le puede suceder a un jugador joven.
En la siguiente temporada le fueron mucho mejor las cosas. Su préstamo al Movistar Estudiantes fue positivo. Jugó más y no se lesionó. Esas buenas sensaciones continuaron con otra cesión, esta vez al Fuenlabrada, donde tuvo fases brillantes, con un gran despliegue físico. La campaña pasada, de nuevo en la ACB con el Burgos, le ha servido para madurar y poder volver a Málaga para ser jugador de la primera plantilla de pleno derecho. Pese a esas cuatro cesiones, el vínculo de Nzosa con Málaga y el Unicaja ha sido siempre fuerte, algo que el jugador no ha ocultado pese a estar en otros equipos.

