Kiko Rivera continúa ingresado en el Hospital Sagrado Corazón de Sevilla, tras haber sufrido un segundo ictus. Sus miedos y fantasmas del pasado regresan tras el primer susto de hace 4 años. Esta vez, tal y como él mismo ha confirmado a golpe de comunicado, el accidente cerebrovascular ha sido mayor y le ha dejado secuelas. Tratará de lidiar con ellas durante este tiempo, con trabajo y mucha rehabilitación, la cual comenzará en cuanto terminen de realizarle las pruebas pertinentes y pueda recuperar cierta normalidad. Su entorno se ha movilizado para organizarse ante las nuevas circunstancias, una tarea que ahora lidera su madre.
Isabel Pantoja no lo dudó ni un segundo y al conocer el nuevo revés médico de su hijo puso rumbo directo a Sevilla. El Dj fue ingresado en la noche del lunes, momento en el que informan a la cantante de lo sucedido. A la mañana siguiente, aterrizaba en la capital hispalense procedente de Gran Canaria, y directamente se personaba en el citado hospital para conocer de primera mano cómo se encontraba su vástago. Aquí, tal y como ha informado en la tarde de este viernes Kike Calleja, recibió instrucciones claras por parte del equipo médico para actuar de la mejor manera antes de entrar en la habitación. Lo primordial era proteger al paciente de una posible situación que elevase su nerviosismo y complicase su cuadro clínico.
Así actuó Isabel Pantoja al ver a su hijo en el hospital
La cantante acudió a ver a Kiko Rivera al hospital antes de que trascendiese la noticia de su ingreso hospitalario. El lunes ingresó, el martes llegó ella. El miércoles él emitía un comunicado informando que cancelaba todos sus trabajos de los próximos meses, cerrando la agenda de verano. El jueves por la mañana, en un nuevo comunicado, se desvelaba que había sufrido un segundo ictus, esta vez más grave que el primero de 2022 y que le habrían dejado secuelas. Su situación es delicada y aún permanece bajo observación en el Sagrado Corazón de Sevilla. Isabel Pantoja no ha vuelto a personarse aquí, optando por instalarse en casa de su hijo y cuidar de sus tres nietos en su ausencia, mientras la mantienen informada en todo momento.
La tonadillera Isabel Pantoja, acompañada de su hermano Agustín, a su salida de la cárcel de mujeres de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) con un permiso ordinario de seis días. José Manuel Vidal Agencia EFE
En la tarde de este viernes, desde ‘El verano se mueve’ de Telecinco, Kike Calleja ampliaba información. Lo hacía detallando las instrucciones que había recibido Isabel Pantoja por parte del médico que le permitió entrar a la habitación en la que descansaba su hijo tras su último susto. Preocupado por cómo podría afectarle ver a su madre y encontrarse ante una situación hostil o estresante, quiso ser muy claro: “El médico que atiende a Kiko Rivera le dijo a Isabel Pantoja que podría entrar a visitarle, pero que haga cero dramas, cero tragedias, que entre tranquila y que se muestre serena en todo momento, que no era bueno que su hijo se alterara”, comienza a detallar el periodista en conexión con el programa de Ion Aramendi.
La tonadillera acepta las condiciones propuestas por el médico y así accede al interior de la habitación en la que descansaba su hijo: “Isabel Pantoja entra, ve a su hijo y se queda un poco más tranquila, porque desde que conoció la noticia ha vivido en un manojo de nervios. Me dicen que ha estado todo este tiempo aferrada a su medalla de la Virgen del Rocío que llevaba colgada del cuello. No ha parado de besarla, de agarrarla con la mano, de rezarla”. Kike Calleja mantiene que la cantante está en casa de su hijo acompañada de quien fuese su íntima amiga, Maite Pulpón, de la que se distanció hacía tres años, tras el ingreso de Kiko Rivera por una angina de pecho en 2023.