El nuevo bache de salud de Kiko Rivera ha sobresaltado esta semana a la prensa rosa. El hijo de Isabel Pantoja sufrió un nuevo ictus … «más fuerte que el anterior» y permanece ingresado en un hospital de Sevilla. La preocupación por su estado es máxima y este viernes el DJ, de 42 años, compartió un comunicado para informar de primera mano sobre cómo se encuentra y zanjar todo tipo de especulaciones.

«Nadie más sabe cómo estoy, por eso os pido que no deis por ciertas las informaciones que están saliendo. Muchas veces se habla sin tener conocimiento real de la situación y se terminan creando historias que no se corresponden con la realidad», señaló en una extensa carta publicada en Instagram.

El cantante comienza su escrito asegurando que se encuentra mejor. «Lo primero que quiero decir es que ya estoy en planta y evolucionando favorablemente», afirma. Tras su separación de Irene Rosales -una noticia que provocó un terremoto en la crónica rosa-, ‘Paquirrín’ despidió el año felizmente acompañado y enamorado de su actual pareja, Lola García, quien ha sido vista en el centro sanitario en el que se encuentra ingresado. Por su parte, Irene, madre de sus dos hijas pequeñas, también ha rehecho su vida con Guillermo, un empresario sevillano de 41 años.

Agradecimiento a su madre

Kiko insiste en que la presión mediática de los últimos meses por su ruptura con Irene y su nueva relación con Lola han provocado el nuevo ictus. «Llevo meses viviendo una situación de desgaste emocional enorme. Esa presión constante y ese estrés acumulado han terminado pasando factura y he vuelto a sufrir un infarto cerebral», comenta a la vez que asegura que es «una persona que no busca conflictos» y que desea «vivir tranquilo».

El DJ finaliza la misiva agradeciendo a sus seres queridos el apoyo mostrado, en especial a Lola, «que no se ha separado de mí ni un seguno»; a su madre, «por estar tan cerquita de mí y hacerme sentir acompañado» y a sus tíos, «por estar pendientes de mí en todo momento».