La inminente salida de Jonathan Dubasin rumbo a Osasuna marcó la comparecencia de Nicolás Larcamón tras la derrota del Sporting por 1-0 ante el Celta de Vigo en A Lomba. El técnico rojiblanco admitió que la marcha del atacante deja un vacío importante en la plantilla, aunque confía en que el club encuentre un sustituto antes del cierre del mercado y, sobre todo, en que el equipo sea capaz de repartir su producción ofensiva. “Duba fue muy contundente en su deseo de marcharse”, reconoció Larcamón, que admitió que en el Sporting son conscientes de la importancia del futbolista. “Es ineludible el vacío y un gran reto que, en el tiempo que tenemos de mercado como institución, encontremos una solución a la altura”, señaló. El entrenador insistió en que el objetivo pasa por no depender tanto de un solo jugador. “También estamos encomendados en que la productividad del equipo no recaiga en tres jugadores como el torneo anterior y que no dependamos del jugador que venga a suplir a Jonathan, sino que en el resto de los jugadores encontremos un rendimiento que resuelva la salida de Jonathan”, explicó.

Más allá del mercado, Larcamón se mostró satisfecho con la imagen ofrecida por su equipo pese a la derrota. “Me quedo conforme con lo que fue el equipo de principio a fin. No fue solamente un buen rendimiento, sino también supimos defender en un bloque no bajo y tomamos buenas decisiones”, valoró. El técnico también destacó la aportación de los refuerzos y de los jóvenes, al considerar que “son muchos los aspectos positivos”. Sobre el cambio de sistema, explicó que “hay un contraste de lo que era la propuesta anterior, sobre todo en fase defensiva” y recordó que “para el poco tiempo que llevamos, el equipo mostró una buena versión”.

Larcamón también hizo un balance muy positivo de sus primeras semanas al frente del Sporting. “Hago un balance espectacular”, aseguró, antes de defender que una temporada de 42 jornadas exige algo más que trabajo táctico. “No solo se resuelve con aspectos futbolísticos. También es importante la gestión humana y establecer vínculos”, afirmó. Por último, se refirió a la espera hasta poder sentarse en el banquillo rojiblanco. “Yo estuve todo el tiempo tranquilo. Son once años dirigiendo, dos Mundiales de Clubes y campeón a nivel continental. Los méritos eran suficientes para terminar el permiso. Pero se demoró un poco más”, concluyó.

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