Podrá arrancar la pretemporada, estar a punto de llegar el primer partido oficial o pasar un par de meses de la temporada que, en ningún … punto, la plantilla del UCAM estará cerrada. Alejandro Gómez, director general, siempre hablar de estar activos en el mercado y su historial dice que así es que, que siempre está dispuesto a descolgar el teléfono. Pero, por el momento, parece que ya tiene puestos quince hombres al servicio de Sito Alonso para que todo empiece. Todo va sujeto al gran asterisco que es la situación de David DeJulius, una totalmente enquistada y que se dirige hacia el litigio si no hay acuerdo próximo entre las dos partes para una salida que no será amistosa, pero que debería compensar económicamente a un UCAM con el que renovó hasta 2028.
De terminar por darse esa salida en la forma menos mala para los intereses murcianos, es decir, con dinero por delante, la gerencia de Alejandro Gómez dispondría de una liquidez extra para maniobrar. Pero el problema es que la planificación financiera y deportiva van de la mano y la plantilla se orquestó de una forma que potenciase las virtudes de un DeJulius llamado a ser, de nuevo, el gran referente del UCAM. De hecho, una de las apuestas más controvertidas, el pívot francés Jean-Marc Pansa, un jugador que necesita poco tiempo de balón en las manos, llega para hacerle la vida fácil en situaciones de bloqueo y continuación.
Ahora, el margen de maniobra es escaso. Por lo menos, para llegadas, pues, con quince jugadores, sobran tres para cada convocatoria. Convocatorias que, en la Liga Endesa, exigen cuatro jugadores de formación local y, en la Champions League, cinco. Y cinco y medio son los que tiene el UCAM: Raieste, Falk, López De la Torre, Cate, Diagne y ese medio que es el letón Steinbergs, que cuenta como cupo local en la competición nacional, pero no en la europea. Es decir, que es donde más margen tiene el UCAM, más considerando que todos ellos están concentrados entre las posiciones de alero y pívot.
Las salidas también cuestan
Pero, mientras que se resuelve el caso de DeJulius, el colchón murciano no es especialmente mullido. Facilitar la salida de un jugador con el que no se cuenta, o para el que se prevén pocos minutos, visto el excedente de jugadores de rol del UCAM, sea vía corte o vía cesión, también lleva su coste económico, ya sea por compensación o por tener que asumir parte de su salario en un hipotético nuevo destino al que fuese en préstamo. Todos los cupos con que cuenta el UCAM, a excepción de Steinbergs, eran parte de la plantilla de la temporada pasada. Y tres de ellos (Falk, Diagne y López De la Torre) fueron los tres que menos jugaron de la plantilla que terminó la temporada.
Aunque el club quiere extender su política de dar descansos en la Champions para priorizar la Liga, la plantilla sería la más larga de siempre
En esta, la dificultad en Europa sube, pues cambia la FIBA Europe Cup por la Champions League, y la intención del UCAM es la de rotar más que el año pasado en los partidos entre semana para darle preferencia a la Liga Endesa. Sin embargo, sigue haciéndose larga una plantilla que, de empezar con quince fichas de primer equipo, supera a todas las precedentes.
Movimientos a medio plazo
Reconocida por el propio UCAM la no adecuación al 100% de la plantilla presente con la que tenía en mente antes de que DeJulius decidiera tomar las de Villadiego por su cuenta, los refuerzos que pudiesen quedar en el periodo estival solo obedecerán a claras oportunidades de mercado que lleven, por consiguiente, salvoconducto de salida para un jugador llamado a ser poco protagonista.
En el UCAM saben que, aunque no se cierren las puertas, es algo difícil antes de que todo se ponga en marcha, por lo que, hasta que el mercado no le sugiera lo contrario, los quince hombres más los canteranos que estén en dinámica del primer equipo (como mínimo, Joao Neves y Pablo Sevilla) serán los que se citen para la pretemporada el 24 de agosto, y no el 17, como en un principio pudo ser estipulado su comienzo.
Dada la no plena satisfacción de Gómez y Sito con la confección final por motivos ajenos a su voluntad, y su predisposición a cambiar piezas con la campaña en curso, más la posible resolución del caso DeJulius, lo que parece a buen seguro es que el UCAM volverá a moverse en el mercado de mitad de temporada.