Marco Silva puso fin a un lustro en Craven Cottage para regresar a su Lisboa natal y asumir un nuevo desafío en los banquillos: dirigir al Benfica tras la salida de José Mourinho. Su relevo en el Fulham fue Álvaro Arbeloa, que, después de no cumplir las expectativas en Chamartín y de no poder evitar el segundo año consecutivo en blanco del Real Madrid, afrontaba una aventura de máxima exigencia en la Premier League.

El reto para el técnico salmantino no era menor. Tomaba las riendas del club profesional más antiguo de Londres, fundado en 1879, uno de los históricos del fútbol inglés. Su estadio, Craven Cottage, habla por sí solo: se respira historia y tradición en cada rincón.

Sin una constelación de estrellas pero con un bloque muy sólido, los ‘cottagers’ acabaron en undécima posición, quedándose a las puertas de Europa. Sin embargo, el verano ha traído importantes cambios. El equipo perdió a Raúl Jiménez, Harry Wilson e Issa Diop, traspasados a Wolverhampton, Leeds United e Ipswich Town, respectivamente.

Tres bajas de peso, especialmente las del galés y el mexicano, máximos goleadores del equipo con 11 y 10 tantos, respectivamente. Como única incorporación, el Fulham cerró el fichaje del joven delantero Jonah Kusi-Asare, procedente del Bayern.

Con mucho trabajo todavía por hacer en los despachos, la primera puesta en escena del Fulham de Arbeloa dejó sensaciones preocupantes. Los londinenses cayeron por 0-2 ante el Norwich City, conjunto de Championship, que se mostró superior y resolvió el encuentro con relativa comodidad.

Un resultado que pone en evidencia la necesidad de reforzarse en el mercado, especialmente por la falta de gol tras las salidas de Wilson y Jiménez. Los madridistas Gonzalo y Mastantuono están en la agenda de Arbeloa.

Si el Fulham de Marco Silva se distinguía por su estabilidad y una identidad muy definida, el técnico salmantino afronta ahora la tarea de renovar el equipo sin perder su competitividad, un objetivo que pasa, inevitablemente, por acudir al mercado para reforzar varias posiciones.