El Banco Sabadell rediseña su estructura organizativa con el objetivo de “acelerar la transformación de la entidad, simplificar su organización y reforzar su modelo de banca de relación”, según ha anunciado el banco en un comunicado. La remodelación se hace pública justo después de que Marc Armengol, nuevo consejero delegado, presentara el viernes su primer balance de resultados y diera por superado el bache que sufrió el banco vallesano durante el proceso de opa hostil que intentó el BBVA. “La composición del comité de dirección se mantiene sin cambios, preservando la estabilidad de la gobernanza mientras se impulsa esta nueva fase de transformación”, señala el Sabadell. La nueva estructura contempla la creación de un área específica para desarrollar la Inteligencia Artificial (IA) y entrará en vigor el próximo 1 de septiembre.

Al relevar a César González-Bueno como consejero delegado, Marc Armengol ya puso de relieve que una de sus prioridades, si no la que más, iba a ser afrontar la transformación digital del banco y exprimir las posibilidades de la tecnología y de la IA para mejorar el servicio y el trato al cliente. El Sabadell está inmerso en un plan de prejubilaciones dirigido a empleados que tienen 58 años o más. De los 13.000 trabajadores que tiene en España, unos 400 se han acogido a la propuesta de la empresa para retirarse con el 75% del sueldo anual asegurado.

El foco del rediseño organizativo se pone en la nueva área de Transformación Corporativa e Inteligencia Artificial, integrada en la dirección de Estrategia que lidera Marc Prat. Esta área, que tendrá al frente a Robert Duran, “nace con el objetivo de dar un impulso adicional al despliegue de la inteligencia artificial en toda la organización”.

Armengol defendió el pasado viernes en la presentación de resultados que el Sabadell “tiene la escala adecuada para competir en España” y es “suficientemente grande para invertir en tecnología”. El consejero delegado se refería a la situación de encogimiento que ha vivido la entidad tras la venta de su filial británica TSB y, del mismo modo, a la apuesta de largo recorrido que viene haciendo el Sabadell por la transición digital. “Llevamos muchos años invirtiendo en tecnología, tenemos una posición de privilegio respecto a nuestros competidores”, dijo.

El presidente del banco, Josep Oliu, ha reconocido que para relevar a González-Bueno se fijó en Armengol por el buen conocimiento que tiene del banco y por su buena mano con las tecnologías. La idea de la cúpula de la entidad vallesana es acelerar la transformación, simplificar la gestión y reforzar la ejecución de su plan de negocio.

Además, dentro del área de Negocio España, que dirige Carles Ventura, se crea una nueva área de Transformación de Negocio “orientada a acelerar la innovación en producto para clientes de valor”. Al frente de esta nueva división estará Jorge Rodríguez Maroto, el responsable de banca de Particulares, que también incorpora Negocios y Autónomos a su ámbito de responsabilidad, del que ya formaban parte la financiación, los medios de pago, el crédito al consumo, los seguros, la gestión de activos y Sabadell Consumer Finance.

En el marco del área de actuación de Carles Ventura se crea también la unidad de Banca Comercial, dirigida por Albert Figueras, quien suma a la coordinación de las direcciones territoriales las responsabilidades de ventas remotas y servicing remoto a clientes.

La entidad catalana ha anunciado a su vez la creación de una nueva unidad de banca personal, que dirigirá Xavi Blanquet, reportando a Ventura. De esta manera, refuerza de nuevo “la apuesta por ofrecer un servicio especializado y de alta calidad a los clientes de valor”, subraya el Sabadell, que anunció recientemente la próxima incorporación de Adela Martín para liderar la banca privada.

La entidad vallesana pone de relieve que ha recuperado “ritmo comercial” después de un frenazo entre enero y marzo, lo que ha permitido hacer crecer los ingresos del negocio bancario durante el segundo trimestre del año. “Damos por cerrado el valle posopa”, señaló Marc Armengol el viernes, en la presentación de resultados que hizo junto al director financiero Sergio Palavecino. El Sabadell alcanzó un beneficio neto de 971 millones de euros en el primer semestre de 2026, un 0,5% menos que en el mismo periodo del año pasado.

“La rentabilidad crecerá en los próximos trimestres apoyada en el crecimiento del negocio, la contención de los gastos y la elevada calidad de los activos, hasta alcanzar los niveles de RoTE previstos del 14,5% este año y el 16% en 2027”, vaticina el banco, que ha aprobado una reducción de su capital social de 14,97 millones de euros mediante la amortización de la totalidad de las acciones propias.