Tadej Pogacar se decanta en estos momentos por disputar la próxima edición de la Vuelta a España. Su participación permitiría ver en directo en las carreteras de la provincia de Córdoba al pentacampeón del Tour, en concreto en la etapa de 181 kilómetros entre Palma del Río y la capital, prevista para el 6 de septiembre. Esa etapa también pasará por Posadas, Espiel y Villaviciosa.
La información ha sido adelantada por Sergi López-Egea, de El Periódico de Catalunya, perteneciente al mismo grupo editorial que este periódico. La decisión definitiva se conocerá dentro de unas dos semanas, una vez que el esloveno complete un periodo de descanso tras conquistar su quinto Tour consecutivo.
Pogacar evitó confirmar su presencia en París después de la última etapa de la ronda francesa, aunque dejó abierta claramente la posibilidad. “Seguramente, si la Vuelta empezase mañana diría que no, pero en 15 días puedo decidirme”, señaló. El corredor del UAE Team Emirates-XRG quiere tomarse primero unos días para desconectar y evaluar cómo responde su cuerpo después del esfuerzo realizado en el Tour.
El propio director general de la Vuelta a España, Javier Guillén, en la presentación de la etapa que tendrá lugar el 6 de septiembre en la provincia de Córdoba, apuntó que «creo que vendrá a la Vuelta, soy optimista, en dos semanas tomará una decisión. Es la única de las tres grandes vueltas que le queda por ganar», recalcó. Guillén recordó que ya han asegurado su participación grandes ciclistas como Primoz Roglic, Nairo Quintana y Voot Van Aert.
La única gran vuelta que le falta
La Vuelta a España es la única de las tres grandes rondas que Pogacar todavía no ha ganado. El ciclista esloveno solo ha participado en una edición, la de 2019, cuando terminó tercero en la clasificación general. Aquel año concluyó por detrás de su compatriota Primoz Roglic, vencedor de la carrera, y del español Alejandro Valverde, que ocupó la segunda posición.
Pogacar ya completó en 2024 el doblete con sus victorias en el Giro de Italia y el Tour de Francia. La ronda española aparece ahora como un nuevo estímulo para un corredor que ha conquistado prácticamente todos los grandes objetivos del calendario.
Su presencia elevaría de manera notable el interés deportivo y mediático de una edición que comenzará el 22 de agosto en Mónaco y finalizará el 13 de septiembre en Granada.
La Vuelta, camino hacia el Mundial
El principal argumento para participar se encuentra en el Campeonato del Mundo de Montreal, previsto para el 27 de septiembre. Pogacar aspira a conquistar su tercer título mundial consecutivo y considera que necesita competición para llegar en las mejores condiciones. Renunciar a la Vuelta supondría permanecer aproximadamente dos meses sin colocarse un dorsal desde la conclusión del Tour, el 26 de julio.
La ronda española le ofrecería tres semanas de competición de máximo nivel y la carga necesaria para preparar la cita canadiense. El equipo entiende también que la Vuelta representa la mejor vía para conservar la forma. La escuadra no presionará al corredor para que participe, pero siempre se ha mostrado favorable a contar con su principal estrella en la carrera.

Pogacar celebra su quinto título en la general del Tour de Francia. / DARIO BELINGHERI / POOL / EFE
Una salida prácticamente desde casa
La edición de 2026 arrancará en Mónaco, lugar de residencia habitual de Pogacar. El esloveno vive a pocos metros del hotel en el que la organización instalará su dispositivo durante los primeros días de la prueba.
La carrera comenzará con una contrarreloj por el circuito urbano de Fórmula 1 del principado. El recorrido podría ofrecerle desde el primer día la posibilidad de luchar por la victoria y vestir el maillot rojo de líder.
El príncipe Alberto II de Mónaco ya adelantó hace unos días que Pogacar estaría en la salida. La coincidencia entre el punto de partida y el domicilio del ciclista refuerza una oportunidad que difícilmente volverá a presentarse en condiciones tan favorables.
Una decisión distinta a la de 2025
Pogacar renunció a disputar la Vuelta hace un año debido al agotamiento psicológico acumulado durante el Tour. El esloveno terminó entonces muy castigado después de atravesar momentos complicados en los Alpes. Cada vez cobra más fuerza la posibilidad de que sufriera molestias en una rodilla, una circunstancia que explicaría su actitud conservadora durante el tramo final de montaña de aquella edición.
Esta vez, las sensaciones son diferentes. El corredor terminó el Tour alegre, motivado y con una imagen de mayor frescura. También celebró la presencia de su amigo y compañero Isaac del Toro en el podio de París.
El hecho de que no descartara directamente la Vuelta tras ganar el Tour se interpreta como otra señal favorable. Incluso una persona estrechamente vinculada con uno de sus patrocinadores preguntó antes de la última etapa por las mejores opciones para desplazarse durante la ronda española.
Córdoba espera al gran dominador del ciclismo
La posible participación de Pogacar añadiría un enorme atractivo a la etapa cordobesa del 6 de septiembre. El recorrido partirá desde Palma del Río y pasará por Posadas, Villaviciosa de Córdoba y Espiel antes de llegar a la capital. La jornada tendrá un perfil ondulado e incluirá tres puertos de tercera categoría: la Forestal, el Alto de Villaviciosa y Artafi.
El terreno puede adaptarse a un ciclista de las características del esloveno, capaz de atacar en recorridos quebrados y de resolver también en grupos reducidos. La confirmación todavía deberá esperar. Sin embargo, todo apunta a que Pogacar contempla seriamente la posibilidad de regresar a una carrera que no disputa desde 2019 y de hacerlo como máximo favorito al triunfo final.
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