El futuro de Carlos Espí cada vez está más lejos del Ciutat y más cercano al futbol italiano. Aunque el Levante todavía no ha hecho … oficial ningún movimiento, todas las informaciones apuntan a que el delantero valenciano podría abandonar la disciplina granota en los próximos días después de convertirse en uno de los nombres propios del mercado. Además podría marcharse haciendo historia en el club ya que, si sale por el precio de la cláusula que son 25 millones, se convertiría en la segunda venta más cara de la historia del club.

La principal pista llegó este fin de semana cuando no participó en el encuentro ante el Al Qadsiah. Luís Castro dejó fuera de la convocatoria al atacante para el amistoso frente al conjunto saudí, una ausencia que está directamente relacionada con las negociaciones que mantiene el club para cerrar su traspaso. Mientras el Levante disputaba su tercer compromiso de esta pretemporada, el futuro del delantero continuaba resolviéndose en los despachos.

El interés por Carlos Espí no es nuevo. De hecho, gran parte del entorno granota estaba sorprendido con que no se hubiese oficializado nada a estas alturas del mercado. Sin embargo, tras su irrupción en la segunda parte de la temporada 25-26, varios clubes europeos, a lo largo de esta semana, han marcado el teléfono del Levante conscientes del enorme potencial del atacante de Tavernes de la Valldigna. Desde Italia, que si no hay un giro inesperado será el destino en el que terminará recalando el ariete valenciano, Lazio y Bolonia han sido los equipos que más fuerte han apostado por el delantero, llegando incluso a presentar importantes propuestas económicas. Sin embargo, ninguna ha terminado convenciendo hasta el momento a la entidad levantinista. El club romano ha ofrecido 6 millones por la cesión esta temporada con una compra obligatoria de 15 en caso de que el equipo consiguiera clasificarse a competiciones europeas. En cambio, el Bolonia ofrecía 15 millones y otros tres en bonus, una oferta que fue rechazada por el Levante.

Antes del interés de los dos equipos de la Serie A, que son los que ahora mismo tienen abierta la negociación con el Levante, la entidad granota recibió varias llamadas desde Inglaterra procedentes del Ipswich Town, Tottenham y Aston Villa, equipo que fichó a Andrés García en el mercado invernal de la campaña 24-25. En clave Levante, la posible salida de Carlos Espí supondría perder a uno de los futbolistas con mayor proyección que ha dado la cantera granota en los últimos años. Un jugador cuya historia en el primer equipo cambió radicalmente en apenas unos meses. El delantero llevaba dos temporadas en dinámica del primer equipo, pero durante la etapa de Julián Calero apenas disfrutó de protagonismo. La competencia en ataque le relegó a un papel muy secundario y sus oportunidades fueron escasas, pese a que sus cifras invitaban a pensar que merecía más minutos. En la temporada del ascenso firmó seis goles en apenas 549 minutos, un promedio de un tanto cada 92 minutos, uno de los mejores registros de eficacia de toda la Segunda División.

La llegada de Luís Castro cambió completamente su situación. El técnico portugués apostó por él cuando el Levante atravesaba uno de los momentos más delicados de la temporada y el delantero respondió de inmediato. En el debut del entrenador luso en los banquillos, Carlos Espí anotó un gol ante el Sevilla. Tras esto y partido tras partido fue ganándose la confianza del entrenador hasta convertirse en el delantero de referencia del equipo.

Su irrupción fue una de las grandes noticias del tramo final del campeonato. Terminó la temporada con 11 goles en 25 partidos de liga, convirtiéndose en el máximo goleador del Levante. Pero ya no solo fueron los buenos números, es que buena parte de esos tantos llegaron cuando el conjunto granota se jugaba la permanencia, lo que multiplicó todavía más su importancia. Además de los goles, Carlos Espí destacó por su personalidad. Asumió responsabilidades impropias de un futbolista de apenas 20 años y se convirtió en una pieza imprescindible para Luís Castro. Todo esto fue el cóctel perfecto para que el ariete levantinista pueda colarse en la prelista de la selección española del Mundial.

Ahora el desenlace esta previsto antes de que termine la actual semana. El paso de los días dirá si Carlos Espí termina explotando definitivamente lejos de Orriols. Lo que ya parece evidente es que el delantero está muy cerca de cerrar una etapa que, en apenas unos meses, pasó del anonimato a convertirse en uno de los nombres más cotizados del mercado levantinista.