Kiko Rivera anunció el miércoles, 22 de julio, que cancelaba todos sus compromisos laborales del verano por motivos de salud. Aunque inicialmente no daba más … detalles sobre qué le había sucedido, pronto aclaró en primera persona a través de sus redes sociales que había sufrido un segundo ictus y que, en esta ocasión, sí le había dejado secuelas. Ahora, tras recibir el alta hospitalaria, el DJ ha revelado que tendrá que trabajar para recuperar la movilidad de la parte izquierda de su cuerpo.

Desde el principio, el hijo de Isabel Pantoja ha controlado cuándo y cuánto quería contar del trance que estaba viviendo, algo poco habitual en el entorno familiar, lo que le ha llevado a felicitarse por haber logrado deshacerse del ‘topo’ que hasta ahora había filtrado detalles de su intimidad a los medios de comunicación. En este sentido, Kiko hizo un primer comunicado en el que no detallaba los motivos de su retirada de los escenarios, aunque apuntaba a que se trataba de algo «grave». Una vez que su primo José Antonio Canales Rivera informaba de que estaba ingresado en el hospital Sagrado Corazón de Sevilla, era el DJ el que detallaba que había sufrido un ictus que le había dejado secuelas.

Ya en casa, escribía una carta para abundar en su estado y en la apunta veladamente a su exmujer, Irene Rosales, de ser la responsable de airear su intimidad. «Ahora empieza una recuperación que no será fácil. Tengo que volver a recuperar la movilidad y la fuerza de la parte izquierda de mi cuerpo», confesaba. Aprovechaba para agradecer a su madre que hubiera estado cuidando de sus nietos estos días y «por buscar siempre un ratito para venir a verme». En este sentido, el DJ reflexionaba sobre el hecho de que no hubieran trascendido las visitas de su madre ni su alta hospitalaria. «Es curioso que ni siquiera se hayan enterado de esos momentos. Eso significa que, por fin, estamos haciendo algo bien», subrayaba. «Esto me ha servido para confirmar que el famoso ‘topo’ no estaba donde muchos pensaban. Esa persona, afortunadamente, ya no forma parte de mi vida», destacaba, en lo que se ha interpretado una referencia a la madre de sus hijas Ana y Carlota.

Pero este no era el único dardo. Kiko agradecía a su novia Lola el apoyo incondicional: «No me has dejado solo ni un solo segundo. Has estado a mi lado cuando más te necesitaba, cuidándome, dándome fuerzas. En los momentos difíciles, es donde se demuestra quién está de verdad, y tú me lo has demostrado cada día». Y aseguraba que esta recuperación iba a ser «diferente» porque «tengo a mi familia esperándome en casa».

Colocada en el centro de la polémica, Irene Rosales no dudaba en responder con una reflexión: «Vive de forma tan honesta que, para hablar mal de ti, tengan que mentir». Ya en su primer comunicado, Kiko lamentaba que llevaba «demasiado tiempo viviendo bajo una presión mediática constante, con mi nombre presente cada día en televisiones, redes sociales y titulares», apuntando también a los conflictos con su exmujer y fue inevitable pensar en la campaña de frutos secos protagonizada por ella que hacía un juego de palabras con el maíz frito y el nombre de Kiko.

Todo ello ha provocado un aluvión de críticas a Irene que ha estallado en redes sociales. «Me estáis bombardeando a mensajes, me estáis haciendo responsable de una situación de la que yo no puedo hacerme responsable», ha dicho. «Yo lo único que hago es vivir mi vida, sin más, seguir con mis proyectos laborales, con mis vacaciones, o sea, con mi vida en general. Entonces, a toda persona que esto le moleste le invito, por favor, a que deje de seguirme, que en las redes sociales somos libres para seguir y dejar de seguir», ha expresado antes de continuar publicando imágenes de sus vacaciones junto a Guillermo, su actual pareja.