El consejo de administración de Azkoyen ha calificado este martes como amistosa la opa lanzada por el industrial José Antonio Jainaga, con el apoyo de … Gobierno vasco, la fundación BBK, Kutxabank y el holding Carmen Lequerica. Una oferta que se conoció el pasado viernes y que plantea la adquisición del 100% de la firma navarra por 244 millones de euros.
El órgano de gobierno del fabricante navarro de software y máquinas de vending, medios de pago y controles de seguridad en acceso ha enviado un hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en el que confirma los contactos con Jainaga y su entorno, la firma de un contrato de confidencialidad el pasado marzo y el acceso a datos financieros de la empresa en junio tras suscribir una ‘due diligence’. Todo para que el consorcio vasco pudiera formular una oferta y trasladar el aviso previo de opa el pasado viernes.
Disposición a vender
El consejo de administración ha decidido, además, calificar la operación como «amistosa». Un elemento que tiene extraordinaria relevancia porque supone el reconocimiento de una disposición a vender de, al menos, la mayoría de los accionistas de Azkoyen. El posicionamiento final y la recomendación de la empresa a sus accionistas está condicionado, eso sí, al informe que elabore una vez que el folleto con todos los detalles de la oferta vasca sea aprobado por la CNMV y publicado. Un momento del procedimiento que tendrá lugar después de verano. Según la ley de opas, la empresa opada debe emitir una recomendación a sus accionistas para aceptar o no la oferta en los diez días previos a que se abra el periodo de aceptación.
La opa está vehiculizada a través de una compañía del holding empresarial de Jainaga, Ohmnia Electronics, y ofrece 10 euros por título (244 millones por el total de la firma), algo menos de los 11 euros a los que cotiza la acción de Azkoyen a media mañana de este martes. La opa está condicionada, además, a que sea aceptada por más de la mitad de los accionistas de la histórica firma navarra que, con el mensaje enviado este martes, reconoce su disposición favorable a estudiar la operación.
Las dudas pueden abrirse, precisamente por el precio, aunque analistas del mercado señalan que cuando se paga con dinero por una parte superior al 30% de la empresa, es habitual una prima negativa porque no hay muchos compradores con esa capacidad de inyectar liquidez a los vendedores.
El objetivo de Jainaga con la compra de Azkoyen a través de Ohmnia Electronics es desarrollar una compañía que siga cotizando en la Bolsa, y que alcance una facturación de 400 millones de euros con un beneficio operativo -ebitda- de 65 millones. Ohmnia Electronics está focalizada en la manufactura metálica y de sistemas electrónicos para sectores como salud, energía, defensa, control de accesos o el sector ferroviario. En estas actividades trabajan más de 1.000 personas, con una facturación de 190 millones de euros. Azkoyen, por su parte, además de sus cerca de mil empleados, facturó el año pasado 211 millones y obtuvo un beneficio neto de 17,5. Tiene unas ventas muy apoyadas en la exportación con presencia en más de un centenar de países.
La operación, tal y como ha adelantado EL CORREO, cuenta con financiación de la banca por 80 millones liderada por Caixabank y en la que también participa el banco Sabadell. En cuanto al resto del dinero hasta llegar a los 244 en que se valora la compra del 100%, la aportación más importante sería la del presidente de Sidenor y Renfe, José Antonio Jainaga. Un capital que sería superior al de Gobierno vasco, el vehículo de participadas de Kutxabank, Indar Kartera, el de la fundación BBK o el de la familia Carmen Lequerica.
Defensa del arraigo del Gobierno de Navarra
El accionariado de Azkoyen está controlado por la familia Ruiz Lafita, uno de los grandes patrimonios españoles, que ostenta el 30% de las acciones de la histórica marca navarra. Otro 18% está en manos de otra saga de inversores: los Masaveu. Aunque esta dinastía empresarial funciona de modo independiente y sin concertación con el 12% que ostenta Carmen Masaveu y el 5,6% de Masaveu Finanzas. El siguiente accionista es Ignacio Suárez-Zuloaga, de origen vasco, con un 7,9% y el Santander con un 6,1%. Entre las participaciones relevantes destaca también la de la Previsión Mallorquina de Seguros con un 6,01%.
El Gobierno de Navarra se pronunció a través de un comunicado el pasado sábado que «trabajará» para favorecer «el arraigo de la actividad económica» de la compañía e insistió en que «mantendrá un diálogo permanente y constructivo con todas las partes implicadas para conocer el alcance del proyecto empresarial», al tiempo que subrayó la importancia que tiene para Navarra el mantenimiento de «la actividad industrial, la inversión, la innovación y el empleo».
