«Hace veinte años, era impensable vivir lo que estamos viviendo en la actualidad». Palabra de Edgar Nieto, ciclista vallisoletano que mañana martes cumplirá 40 … años, y que el pasado domingo debutó en la Clásica de Castilla y León.
Debutó, porque como muchos otros ciclistas de una generación –o dos– pasada, tuvieron que emigrar para mantenerse como profesionales, en el caso de Edgar a Filipinas, donde encontró su vida, con su ahora pareja, y donde encontró un proyecto deportivo que ahora lidera, en el Victoria Sport.
Para el veterano, la edad «dorada» del ciclismo de Valladolid se vive ahora, con los Romeo, Nil Gimeno o Dani Cavia… «No soy de los que cree que haya un solo motivo, pero ahí está la Escuela de Juan Carlos Domínguez, pero luego también está la ambición de todos ellos», valora Nieto. «Lo que más me sorprende es la ambición que tienen… Si yo hubiese tenido esa mentalidad… Bueno y las piernas que ellos tienen», bromea para enseguida añadir la capacidad de superación de todos ellos.
La locura de los entrenos pucelanos
Edgar admite que no visita Valladolid todo lo que le gustaría. En una de sus últimas visitas, en Navidad, realizó uno de los últimos entrenamientos con la ‘grupeta’ pucelana con Iván y Sergio Romeo; Nil y Dani. «Se trataba de hacer 300 kilómetros para despedir el año… y fue una auténtica locura», asegura. «El ritmo, la velocidad… Vino el padre de los Romeo a mitad de camino con el avituallamiento, los cafés… y la ‘cabra’ de Iván. A partir de ahí ya era imposible seguir el ritmo», reconoce Nieto.
En la Clásica de Castilla y León coincidieron el propio Edgar, Nil y Sergio. El mediano de los Romeo debutó como profesional en ‘casa’, y trabajó para neutralizar la escapada «en una jornada dura», en la que los seis puertos no se ajustaban al sprinter vallisoletano del Kern Pharma.