Cuando le preguntaron a Maggie Gyllenhaal si podría escribir y dirigir un cortometraje inspirado en Marilyn Monroe, no estaba del todo segura de que fuera lo más adecuado. “Por supuesto, conocía sus interpretaciones más destacadas y sabía cuál era la imagen general que había transmitido al mundo mientras vivía”, explica Gyllenhaal a Vanity Fair. “Pero pensé: ‘No sé si soy la persona adecuada para este trabajo. Déjame pensarlo un momento a ver qué se me ocurre’”.
Empezó a investigar más sobre Monroe, la actriz tan conocida por su turbulenta vida privada y su trágico final como por su trabajo en la gran pantalla en películas como Los hombres las prefieren rubias, La tentación vive arriba y Con faldas y a lo loco. A través de su investigación, Gyllenhaal se interesó profundamente por lo que podría haber sido la vida de la actriz, que falleció a los 36 años. “Su forma de actuar me parece fascinante: extraña, desenfrenada y muy alegre, mezclada con algo terriblemente perturbador, todo al mismo tiempo”, afirma. “Me preguntaba qué habría pasado si hubiera tenido 60 años por delante. ¿En qué se diferenciaría el trabajo que haría ahora?”.

Burstyn sobre el escenario en Flesh Impact.
Courtesy of Genesis
Gyllenhaal partió de esa pregunta para crear una carta de amor a Monroe en un cortometraje de 17 minutos que explora los diferentes caminos que podría haber tomado su vida. Flesh Impact sigue a dos versiones de Monroe, interpretadas por la ganadora del Óscar Ellen Burstyn y Dakota Johnson. “Esta película es, en gran medida, una mezcla de Marilyn y mi fantasía sobre ella”, afirma Gyllenhaal. “En muchos sentidos trata sobre Marilyn, pero también sobre las actrices en general y sobre cómo es tener ese trabajo tan extraño, tan vulnerable y, al mismo tiempo, tan poderoso”.
En muchos sentidos, Gyllenhaal es la cineasta ideal para contar esta historia. Es una actriz capaz de empatizar con la trayectoria de Monroe en Hollywood. Además, ya tenía experiencia con dos actrices interpretando al mismo personaje en su debut como directora de largometrajes, La hija perdida, con Olivia Colman y Jessie Buckley. Además, ha realizado dos películas –La hija perdida y ¡La novia!– que se centran en gran medida en personajes femeninos ricos y con muchas capas. “Si nos fijamos en cómo trata a las mujeres en algunas de sus otras películas, vemos que no adopta una actitud pasiva con ellas. Son muy activas”, afirma Amy Marentic, directora de marketing de Genesis Motor America, quien se puso en contacto con Gyllenhaal para proponerle la realización del cortometraje. La marca de coches de lujo quería llevar a cabo un proyecto que rindiera homenaje a Monroe este año, en el que se habría cumplido el centenario de su nacimiento en junio.