Con cifras entre los 2,4 y 4,1 millones de personas viviendo con hepatitis B crónica y alrededor de 1,8 millones con hepatitis C en la Unión Europea, la carga global de hepatitis crónica sigue siendo elevada y continúa siendo una causa importante de mortalidad.Las deficiencias en el abordaje de este grupo …
Con cifras entre los 2,4 y 4,1 millones de personas viviendo con hepatitis B crónica y alrededor de 1,8 millones con hepatitis C en la Unión Europea, la carga global de hepatitis crónica sigue siendo elevada y continúa siendo una causa importante de mortalidad.
Las deficiencias en el abordaje de este grupo de patologías persisten en la Unión Europea, según se desprende de un reciente informe difundido por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés).
El veredicto es que la UE/EEE no está cumpliendo con varios de los objetivos de prevención de la hepatitis. Si bien se han logrado avances en algunas áreas, como la prevención de la transmisión vertical, persisten importantes deficiencias, en particular en la cobertura de vacunación y los servicios de reducción de daños. Estas deficiencias siguen contribuyendo a la transmisión de la hepatitis B y C, especialmente entre poblaciones clave.
El ECDC muestra además su preocupación por la escasez de información sobre la inmunización de los grupos con mayor riesgo de infección. Aunque la mayoría de los países dispone de programas específicos para profesionales sanitarios y un número menor los extiende a personas que se inyectan drogas, hombres que tienen sexo con hombres o población penitenciaria, los datos sobre cobertura son escasos, incompletos y, en muchos casos, obsoletos.
El organismo europeo también alerta sobre dicha carencia en relación con poblaciones vulnerables o con la prevención en el ámbito sanitario, la información disponible resulta incompleta o procede de estudios realizados hace varios años, lo que dificulta medir con precisión los avances y orientar las intervenciones donde más se necesitan.
Tal como se indica en el informe, la transmisión sexual sigue siendo una vía importante de transmisión del VHB, y las relaciones sexuales entre hombres son la segunda vía de transmisión más frecuente del VHC. Sin embargo, según el documento del ECDC, las iniciativas específicas de prevención dirigidas a la transmisión sexual de la hepatitis en diferentes poblaciones no se han monitoreado sistemáticamente en todos los países. Ante el aumento de casos de sífilis, gonorrea y otras infecciones de transmisión sexual en la región, este aspecto debe abordarse en futuros programas de monitoreo.
No obstante, hay algunos avances identificados como la prevención de la transmisión maternoinfantil de la hepatitis B. Tres cuartas partes de los países con datos disponibles ya superan el objetivo de realizar cribado durante el embarazo a más del 90% de las gestantes, mientras que todos los países que administran de forma sistemática la vacuna al recién nacido dentro de las primeras 24 horas cumplen los niveles de cobertura recomendados.
Acciones prioritarias
El documento del ECDC recoge una serie de acciones que considera necesarias para salir del estancamiento en el control de estas patologías. Se parte de que abordar las epidemias de VHB y VHC requiere un compromiso sostenido con programas de prevención específicos.
-Investigar los obstáculos que dificultan la baja tasa de vacunación y utilizar estos conocimientos para diseñar estrategias de comunicación e inmunización específicas con el fin de aumentar la cobertura de vacunación.
-Fortalecer los sistemas de datos para realizar un mejor seguimiento de la cobertura de vacunación entre las poblaciones clave adultas e identificar las deficiencias en los programas.
-Optimizar la detección prenatal del VHB y la profilaxis posterior a la exposición para los lactantes nacidos de madres HBsAg-positivas, incluida la vacunación oportuna con la dosis de nacimiento contra la hepatitis B para minimizar cualquier transmisión vertical.
-Ampliar los servicios de reducción de daños en todos los países para alcanzar los objetivos de eliminación de la OMS, con especial atención a lograr niveles aún mayores de cobertura de agujas y jeringas limpias en países con altos niveles de consumo de estimulantes.
-Abordar la transmisión sexual mediante intervenciones específicas de vacunación y pruebas en entornos de salud sexual, con una ampliación de la recopilación de datos relacionados con estas intervenciones.
-Mejorar los sistemas de vigilancia de la hepatitis para generar datos más completos que permitan evaluar el progreso es una prioridad, lo que posibilita una aplicación más eficaz de las medidas de prevención.