Thierry Sagna ya sabe lo que es medir sus fuerzas con el Cáceres Patrimonio de la Humanidad. El pasado febrero se enfrentó a los verdinegros con el Biele ISB y capturó siete rebotes en la victoria vasca por 86-82. Ahora cambia de bando para reforzar una pintura que, con su llegada, queda prácticamente definida.
El club verdinegro ha anunciado la incorporación del pívot senegalés, nacido el 5 de diciembre de 1998 y de 2,07 metros. Sagna disputó 30 partidos durante el último curso y firmó medias de 8,2 puntos y 6,4 rebotes. Sus números adquieren mayor valor por su tiempo en pista: rondó los 19 minutos y convirtió más del 65% de sus tiros de campo.
De Senegal a España
Su aventura europea comenzó hace apenas año y medio. Hasta enero de 2025 había desarrollado su trayectoria en Senegal, donde conquistó la liga con el ASC Ville de Dakar y fue elegido mejor jugador y máximo reboteador de la final de 2024. Después dio el salto al Atlético Carbajosa, de Tercera FEB, antes de incorporarse al Biele ISB para competir en Segunda FEB.
Sagna responde a un perfil de interior físico, con capacidad para finalizar cerca del aro y hacerse fuerte en el rebote. Su eficacia permite al equipo añadir presencia en la zona sin necesitar un gran volumen de lanzamientos, una característica que complementará a los otros interiores elegidos por Jacinto Carbajal.
Once jugadores confirmados
La incorporación del senegalés eleva a once las piezas anunciadas para la temporada 2026/27. En la dirección aparecen Albert Lafuente y Hugo Vázquez. El perímetro lo integran James Potier, Kobe Newton, Pol Campeny y Erikas Kalinicenko, mientras que el juego interior reúne a Antonio Burgos, José Antonio Maleva, Vladimir Orlov y Sagna. También sigue en el equipo el canterano Juan Santos.
El nuevo proyecto conserva únicamente a Lafuente, Campeny y Kalinicenko respecto al pasado curso, además de Santos. Los otros siete jugadores son incorporaciones realizadas bajo la dirección deportiva de Luis Parejo, con Carbajal nuevamente al frente del banquillo. La reconstrucción, por tanto, ha sido profunda.