Máximo Huerta, conocido periodista, escritor y presentador de televisión español valenciano, que tuvo un breve paso por la política tras ser nombrado en junio de 2018 como ministro de Cultura y Deporte del Gobierno de España presidido por Pedro Sánchez. Sin embargo, dimitió apenas siete días después tras salir a la luz una infracción tributaria del pasado, lo que le hace ser el ministro con el mandato más breve de la democracia española. Como novelista ha sido galardonado con importantes reconocimientos, además de ser un rostro conocido de la televisión española.

En su paso por el podcast A Solas con presentado por Vicky Martín Berrocal, Máximo Huerta explicó cómo fue su dura infancia. Fue el hijo único de un matrimonio conflictivo, lo que le llevó a vivir situaciones que aún hoy en día le hacen daño al recordarlas. Nació el 26 de enero de 1971 y vivía en Utiel, un pequeño pueblo de la provincia de Valencia famoso por sus viñedos, en los que trabajaba su padre. Uno de sus mayores miedos era el momento en el que su padre regresaba de trabajar en las tierras, un miedo que se transformó en palabras cuando logró encontrar la forma de evadirse de la situación familiar.

En la charla explica que salió escritor por la necesidad de evadirse de lo que pasaba en su casa: “Me metía en la habitación para hacerme mis cuentos y mis cosas”, confesó, al mismo tiempo que aseguró que la ficción, los cuentos, pintar y escribir fueron su manera de poder irse a otro lugar y buscar la tranquilidad que no tenía en su hogar.

Creció en un ambiente hostil

En el podcast, Máximo Huerta, de 55 años, asegura que “un niño no debe ser responsable de la felicidad de sus padres”, aunque es consciente de que en ocasiones reciben este peso. Sin embargo, cree que el niño debe estar “feliz y ajeno a ese mundo, a esa hostilidad”, hablando de primera mano tras tener que crecer en un ambiente familiar marcado por la violencia de su padre.

El escritor valenciano quiere hacer hincapié en que “no todas las infancias son felices”, y que hay muchas casas en las que no lo son, como le sucedió a él, pero que pese a ello se edulcoran. Sin embargo, Máximo Huerta es claro a la hora de asegurar que “no he pintado una infancia feliz jamás, porque no la he vivido”.

Aunque en esta charla prefirió evitar hablar de los motivos de las disputas en su hogar, en el pasado sí que hizo alusiones al carácter violento de su padre, como confesó en 2024 en La Sexta: “Mi padre era violento en casa. Me acostumbré a las palabras demasiado graves”, llegó a asegurar, al mismo tiempo que recordaba el sufrimiento de su madre, que incluso llegó a decirle: “Ojalá tu padre se muriera unos años antes que yo para tener yo unos años de libertad”.

El padre de Máximo Huerta falleció en el año 2017 a causa de un avanzado Alzheimer que padecía, pero su madre no pudo disfrutar de la libertad que esperaba, algo que lamenta, ya que también padece un Alzheimer avanzado. “Ahora que podría estar como una señora mayor yendo a sus cosas, más o menos arreglada, con más o menos movilidad”.

El escritor y periodista es un claro ejemplo de que, aunque haya dificultades en la infancia, es posible sobreponerse a ellas, aunque no es algo que todo el mundo pueda conseguir. En su caso, pese a la violencia que vivió desde pequeño, supo encontrar la forma de evadirse.