Damas reconoce que le encanta cómo ha quedado la cocina abierta. «Pasamos mucho tiempo aquí», explica sobre la acogedora estancia, añadiendo que la mesa a medida es un punto de encuentro popular, tanto para niños como para adultos. Como la pareja venía de casas distintas, con gustos y pertenencias dispares, Damas, que justo acaba de dar a la luz a su segundo hijo y que ha disparado su popularidad interpretando a Paloma Picasso, confiesa que “no era tan obvio que [nuestros] dos universos encajaran bien el uno con el otro”. A simple vista, han combinado perfectamente, ¿verdad?
Modelo, diseñadora, actriz, socialité… Damas es muchas cosas, pero sobre todo es la mujer cuyo estilo, tan francés y tradicional, como cosmopolita y contemporáneo, está creando escuela. Ahora también en el mundo de la decoración. ¿Lecciones? Tres. La primera, pasearte por los mercadillos y rastros, para conseguir ese ojo infalible para las antigüedades y lo retro que Jeanne Damas tiene. La segundo, incluir obras de arte en tus estancias, ya sean pequeñas ilustraciones o esculturas de artistas que estén empezando. Por último, combinar estampados románticos y apostar por la madera como material esencial para tu hogar.

En el piso de arriba, hay una habitación infantil con una cama de lona, con una funda de Lucas du Tertre, y paredes pintadas en un cálido tono pergamino.@ DePasquale+Maffini

Una vista de la ducha con un cabezal escultórico, en resina y polvo de mármol, de André Cazenave de 1975. Los azulejos verdes son de Toscane et Tradition.@ DePasquale+Maffini
En definitiva, el piso de Jeanne Damas, ubicado en el distrito 20 de París, trasciende el concepto de vivienda para convertirse en una auténtica declaración de estilo. En él conviven el encanto sereno de una casa de campo con el ritmo vibrante de la capital francesa. Vigas de madera vistas, moqueta clásica, una luminosa terraza y una cuidada selección de obras de arte, muebles vintage y piezas con historia dan forma a un hogar sofisticado, acogedor y profundamente personal. Cada estancia refleja una sensibilidad estética basada en el equilibrio entre lo antiguo y lo contemporáneo, donde ningún elemento parece elegido al azar. Los materiales nobles, las texturas cálidas y los objetos cargados de significado convierten el apartamento en un espacio vivo, pensado para disfrutarse sin renunciar a la elegancia ni a la comodidad.