La operadora ferroviaria Renfe afronta este viernes una jornada de huelga convocada por el Sindicato Ferroviario, con previsión de un seguimiento minoritario similar al registrado en las dos convocatorias anteriores del 29 de junio y 15 de julio. Según los servicios mínimos establecidos, podrían cancelarse hasta 322 trenes de AVE, Larga y Media Distancia, aunque fuentes de la compañía anticipan un impacto reducido.
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha aprobado unos servicios mínimos que garantizan el 73 % de los trenes AVE y Larga Distancia, con 251 convoyes asegurados de los 343 programados. Esto significa que podrían suprimirse hasta 92 servicios de esta categoría. En cuanto a Media Distancia, se garantiza la circulación de 432 trenes de los 662 afectados, lo que representa el 65 % del total, con posibles cancelaciones de hasta 230 servicios.
La operadora confía en que el paro tendrá un seguimiento global inferior al 2 % de la plantilla, tal como ocurrió en las anteriores convocatorias de este mismo sindicato minoritario, donde únicamente se cancelaron siete trenes en total. Fuentes de Renfe recuerdan que se espera un impacto mínimo en la circulación ferroviaria.
Participación reducida en huelgas anteriores
Durante la última convocatoria del 15 de julio, la participación de los empleados fue del 2,11 % en los distintos turnos, lo que permitió mantener prácticamente toda la programación. En el turno nocturno, ningún trabajador del Grupo Renfe secundó el paro. En la jornada matutina, solo un 1,58 % se sumó a la huelga, mientras que en el turno vespertino la cifra alcanzó el 3,43 %.
En aquella ocasión, únicamente se suprimieron seis servicios comerciales durante la mañana y uno por la tarde en el corredor Sur. Los pasajeros afectados fueron reubicados en convoyes posteriores sin mayores complicaciones. En los servicios públicos de Cercanías, Rodalies y Media Distancia, se canceló apenas el 3,46 % de los trenes programados en el conjunto del territorio nacional.
Servicios mínimos en Cercanías
Para esta jornada de huelga, Renfe garantizará al menos el 75 % del servicio habitual de Cercanías en horas punta, es decir, en las franjas de 6.00 a 9.00, de 13.30 o 14.00 a 15.30 o 16.00, y de 18.30 a 20.30. Fuera de estos horarios de mayor demanda, se ofrecerá un mínimo del 50 % de los trenes.
En el País Vasco y Cataluña, los servicios mínimos son establecidos por el Gobierno Vasco y la Generalitat, respectivamente, dado que ambas comunidades autónomas tienen transferidas las competencias ferroviarias.
Opciones para los viajeros afectados
Renfe ha habilitado medidas para los pasajeros cuyos trenes de AVE, Larga o Media Distancia resulten cancelados. Siempre que sea posible, se les ofrecerá viajar en otro tren con horario aproximado al adquirido. Aquellos que prefieran no realizar el viaje podrán anular o cambiar su billete sin coste alguno, realizando estas operaciones a través de todos los canales de venta de la compañía.
Motivo de la convocatoria
El Sindicato Ferroviario ha convocado este paro para protestar por el sistema de climatización de los trenes. La huelga afecta principalmente a maquinistas e interventores. Las dos jornadas de paro anteriores, celebradas en junio y julio, fueron convocadas para denunciar el supuesto abandono del servicio de Mercancías.
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