El intenso calor de este verano está generando un grave problema en el campo vasco. Las altas temperaturas y la escasez de lluvia han arruinado … las cosechas de algunas de las producciones más representativas de la huerta de Euskadi. Es el caso del tomate. Hasta un 50% ha mermado esta temporada la floración y el cuajado de esta hortaliza, lo que se traduce en menos fruto en las explotaciones de los baserritarras. Con el maíz la situación es aún peor. Se estima que se va a perder prácticamente el 90% de la cosecha, según los datos publicados por el Gobierno vasco.
La lista de productos agrícolas afectados es larga. El sofocante calor de este año, sumado a la falta de agua, ha reducido la producción de la campaña de la remolacha y dificulta el crecimiento de los girasoles plantados para esta temporada. En cuanto a las frutas, árboles como el kiwi y la manzana han tenido dificultades para florecer. Hasta el punto de que Xabier Iraola, coordinador del sindicato ENBA, avanza que la campaña de producción de manzana de sidra se reducirá en «un 50%» y que la de la vaina estaba prácticamente perdida, tal y como se recoge en las declaraciones que realizó a EITB.
El mayor impacto por el calor lo han sufrido las producciones de siembra tardía. La vendimia, por su parte, se prevé que se adelante. Aún así el calor no le va mal a esta producción. La previsión es que la uva goce de buenas condiciones sanitarias. Aunque el resultado final va a depender de las precipitaciones que se registren a lo largo de agosto.
En la ganadería la situación tampoco es favorable. «El estrés térmico está reduciendo la productividad y la capacidad reproductiva de distintas especies, mientras que la falta de agua y de pastos está obligando a muchas explotaciones extensivas a consumir ya el forraje reservado para el invierno», detalla el Gobierno vasco.
Esta afección se traduce en una reducción de la producción diaria de leche de entre 5 y 7 litros por vaca. Una frisona, en condiciones normales, da de media al día 40 litros. Además, ganado bovino presenta problemas de fertilidad y muestra una «disminución de la eficiencia reproductiva de entre el 30% y el 50%», afirma el Ejecutivo. Una situación similar afecta al ganado ovino debido a las altas temperaturas.
Para abordar toda esta problemática y analizar la situación se reunió este jueves en Lakua la Mesa de Agricultura y Cambio Climático. Estuvieron presentes representantes de las diputaciones, organizaciones agrarias, cooperativas y técnicos. Todos ellos realizaron un diagnóstico de la situación y acordaron una serie de actuaciones para responder a las necesidades más inmediatas del sector. Durante el encuentro se puso de manifiesto, por ejemplo, que julio ha sido el mes más seco del siglo en Gipuzkoa, con una temperatura media 2 grados superior a la habitual en esta época del año, o que la zona más afectada de Euskadi por la sequía en estos momentos es la Llanada Alavesa.
Ayudas al campo vasco
Ante esta situación el Gobierno vasco va a poner en marcha diferentes acciones para ayudar a los ganaderos y agricultores. La primera es la convocatoria la próxima semana de la mesa de forrajes. Su objetivo es realizar una compra conjunta de forrajes y suministros para las explotaciones afectadas a un precio más competitivo. En septiembre se constituirá la mesa del agua para el sector agrario en la que se abordarán cuestiones relacionadas con la gestión de este recurso, así como «la mejora de la eficiencia hídrica, la modernización de regadíos y las necesidades de abastecimiento de las explotaciones». De forma paralela el Ejecutivo realizará gestiones para intentar adelantar el pago de las ayudas de la PAC para que el sector agroganadero disponga de liquidez en este momento.
«Necesitamos ayudas directas para todos los profesionales que tienen su ganado en el monte y que lo van a tener que bajar dos meses antes de lo previsto porque no hay pastos ni suficiente agua. No podemos esperar a septiembre. Tenemos que bajarlos ya para que coman y beban porque arriba está todo seco. Y si les bajamos ya a las cuadras les vamos a tener que dar comida que teníamos preparada para el invierno», explicaba Edurne Basterra, presidenta de UAGA, en declaraciones realizadas a EITB para explicar los motivos por los que reclaman al Gobierno vasco ayudas directas a los ganaderos.