Las clásicas de primavera, pruebas de una jornada que se disputan durante los meses de marzo y abril en el norte de Europa, nunca han … sido un terreno para ciclistas españoles. El frío, el adoquín y los repechos no congenian con ese perfil del corredor hispano. Alguien muy delgado, buen escalador y acostumbrado al calor y a las etapas de montaña de carreras como el Tour de Francia. Sin embargo, en un deporte cada vez más precoz (jóvenes nacidos en el 2006 como Paul Seixas ya han hecho un top-5 en la ronda gala), existe una rara avis que no tiene miedo de adentrarse en ese terreno históricamente dominado por los belgas, holandeses o franceses. Es Héctor Álvarez, un joven de 19 años natural de Benidorm que este domingo tomará la salida en la 81ª edición del Circuito de Getxo, prueba patrocinada por EL CORREO.
El ciclista de Lidl-Trek llegó a las filas de uno de los gigantes del pelotón después de que el guipuzcoano Markel Irizar, ex corredor y director del equipo norteamericano, se fijara en él durante sus primeros años como sub-23. Era una especie casi sin precedentes en el pelotón español que no se podía dejar escapar, así que Irizar no dudó. Quería hacerse con ese joven alto y rápido, que además se defendía bien en cotas cortas y explosivas. Un todoterreno de los que son muy codiciados en el pelotón.
A finales de 2024 firmó un contrato por dos años, con expectativas de ampliarlo otros dos. En los dos primeros ha alternado el equipo principal con su filial y a partir del año que viene hará todo el calendario con la escuadra de élite. Tan solo quedan unos meses para que dé el salto al World Tour (primera división del ciclismo) y los resultados que ha cosechado durante estas primeras temporadas de contrato han confirmado que la formación norteamericana no estaba mal encaminada.
El año pasado fue cuarto en el Mundial sub-23 y tercero en el Europeo. Esta temporada ha continuado su evolución, cosechando grandes resultados en las pruebas de un día de mayor prestigio en su categoría. Quinto en la París-Roubaix y octavo en la Lieja-Bastoña-Lieja. Unos buenos resultados con los que afronta su última temporada en el calendario sub-23, a pesar de que cada vez más esté presente en el circuito profesional. Será el caso de este domingo, cuando dispute el Circuito de Getxo, prueba que ya conoce porque participó el año pasado y que se amolda perfectamente a sus características.
La jornada estará marcada por la doble ascensión final a Pike. Dos kilómetros al 9% de pendiente media en los que se espera que se seleccione la carrera a un grupo reducido que se juegue el triunfo en el repecho final de Arkotxa. El escenario perfecto para que el corredor alicantino haga gala de la potencia y rapidez que le han llevado a llamar a la puerta de uno de los mejores equipos del World Tour.