El Covirán ha sufrido dos descensos consecutivos desde la Liga Endesa. Vive el peor momento deportivo de su historia, pero, por contra, se siente orgulloso … de una economía saneada, sin deudas, que asegura la continuidad del proyecto de baloncesto del club de cara al futuro.
El presidente Óscar Fernández-Arenas siempre se quejó en la ACB de disponer de menos recursos que los demás, de poder reforzar las plantillas a su antojo, a dotarlas de profundidad de banquillo.
En Primera FEB, en cambio, el equipo granadino es de los más poderosos de la categoría. El presupuesto rondará el de la anterior campaña en la máxima categoría, por lo que después del Dreamand Gran Canaria, que casi triplica al granadino, y del Movistar Estudiantes, será el tercero más fuerte de la división de plata del baloncesto nacional.
«En cualquier caso, aunque no haya dinero en muchas fases, sí hay liquidez y digamos que, aunque se vaya un poco al día en los pagos, que esa sea la norma, lo importante es que no hay deuda, y que el club sigue saneado», afirmó el dirigente cuando realizó balance del curso pasado y de una estancia en la Liga Endesa que duró cuatro ejercicios.
«Para nosotros eso es lo más importante, porque ya hemos vivido lo que hemos vivido antes (se refiere a la desaparición de clubes emblemáticos como el Club Baloncesto Granada y el Oximesa). Nosotros no podemos caer en esa tentación, y si caemos en esa ambición, para crear una rémora de tres millones de euros, como pasó aquel año, todo sería peor», alude esta vez de forma directa al extinto CB Granada, dado que él perteneció como coordinador de cantera en la Fundación de esa extinguida entidad, «no sabríamos dónde meternos ninguno de nosotros».
El directivo abunda en que «a nosotros nos gusta pagar lo antes posible, y pagarle a todos los jugadores, hacerlo en la oficina, y a todo el mundo lo antes posible, rápido, porque para nosotros es esa la credibilidad e imagen que hemos creado. Es verdad que muchas veces, no digo que no lo hagamos, nos cuesta Dios y ayuda hacerlo, porque la liquidez es complicada para nosotros en muchas ocasiones. Al final dependemos también de muchos recursos institucionales, que no es por culpa de ellos, pero existe esto, por sistema de las propias instituciones, que tienen su forma y vías de materializar las ayudas en determinados plazos. Y no es que paguen con retraso siempre, sino que su año no es el año nuestro, su año es el de 2027, que empieza en enero y acaba en diciembre del año siguiente. Cuando nosotros, en cambio, empezamos en agosto de 2026 y acabamos en mayo. Claro, la temporada ha pillado dos años. Es muy complicado cuadrar las cuentas por eso, nosotros nos podemos encontrar, quedando cinco partidos de liga, que falte un millón de euros en caja, pero nos tenemos que buscar las habichuelas, y entendemos las circunstancias, eso no ocurre por culpa institucional, entendemos las razones. Nosotros, en ese aspecto, estamos más que encantados con el trato que nos dan tanto el Ayuntamiento, como la Diputación, o la Junta de Andalucía, debido a que ellos no tienen otra manera de hacerlo, si lo hiciesen de otra manera, lo mismo sería ilegal y habría alguno paseándose por ahí con unas esposas, entonces creo que lo normal es hacer las cosas correctas con las subvenciones públicas al club».
Fernández-Arenas destaca el haber mantenido casi el mismo apoyo de la afición para el retorno a la Primera FEB que en la Liga Endesa, a tenor de las renovaciones de socios, por encima de 5.000. «Lo bueno que tenemos es eso, una masa social muy importante, que hizo que la campaña fuera espectacular para poder tener la actual tesorería, y después están los patrocinadores, que son una maravilla a la hora de colaborar, con ambas ayudas salvamos los compromisos, los gastos y situaciones económicas que aparecen».