Santiago vista como nunca, eso ofrece la exposición con fotografías de Tino Martínez (Santiago de Compostela, 1943) inaugurada este viernes en el Museo das Peregrinacións, donde va a permanecer hasta el 25 de octubre.
La directora del museo, Esperanza Gigirey, ha mostrado su entusiasmo al presentar la muestra. «Nesta exposición asistimos a unha auténtica lección de fotografía e de respecto por unha cidade como Santiago…».
«Muy emocionado».
El propio Tino Martínez se ha confesado «muy emocionado… No sé ni como soy capaz de hablar», ha subrayado en el momento de inaugurar la muestra, compuesta por «fotografías a sangre», a gran tamaño donde reivindica su forma artesanal y analógica de entender el arte de mirar a la capital gallega y sus gentes.

Claustro de Fonseca, en marzo de 2000 (Diapositiva Kodak EPP, formato 120). / Tino Martínez
«Encontrar puntos de vista que ofreceros para que os mostréis sorprendidos al ver estas fotografías es harto difícil pero os recomiendo al pasear por Santiago que miréis hacia arriba… Quiero dar las gracias al Museo y a las familias que protagonizan las fotografías de la parte de arriba», ha indicado Tino Martínez, que ha añadido también su agradecimiento al conselleiro de Cultura, Xosé López Campos, y al secretario xeral de cultura, Anxo Lorenzo, además de calificar al equipo del Museo como «la ‘rehostia'», ha recalcado con un aplaudido tono de humor, quizá para calmar su emoción ante el centenar de personas presentes en la apertura de la muestra.

Personas asistiendo a la exposición Tino Martínez en el Museo das Peregrinacións. / Antonio Hernández
López Campos ha realzado la carrera del fotógrafo compostelano. «É imposible recoller nunha soa exposición a grandeza dun fotógrafo como Tino Martínez que retrata a esa Compostela que hai que ver con choiva e cando non hai xente nas rúas para que nada distraía da súa beleza».
La muestra también da detalles de los procesos y las técnicas que hacen posible las creaciones de Tino Martínez.

Toural desde Bescansa, foto de diciembre 1987 (Negativo en película Kodak PXP, formato 9×12). / Tino Martínez
«El dominio de la técnica fotográfica se deja ver en sus panorámicas y nocturnos. Su control de la química le permitió conseguir positivos de hasta un metro y dominar el cibachrome, la diapositiva directa que juega con un cromatismo extraordinario», detallan desde el museo situado en la Praza das Praterías, donde esta muestra supone uno de los atractivos de la agenda cultural local y de toda aquella visita turística que quiera conocer el alma de Compostela