Volvimos a Alrest, pero esta vez sin anteojos empañados

Xenoblade Chronicles 2 era un juego hermoso, atrapado en un cuerpo que no le terminaba de hacer justicia. Si bien era muy disfrutable, hay que admitir que su desempeño… y hubiéramos querido algo más estable y más bonito. Con la Switch 2 Edition, Alrest se ve como siempre lo deseamos, aunque no todo lo que reluce en los trailers termina siendo oro puro cuando lo probamos con el joystick en la mano.

Arranquemos por lo obvio, por lo que salta a la vista ni bien prendemos la consola: el salto de resolución es una barbaridad. En modo TV, pasamos de un renderizado que nunca llegó a los 1080p a un output que ahora escala hasta 4K. En portátil, la mejora es todavía más dramática, porque la versión original llegaba a caer hasta los 296p en pantalla chica, algo que hoy suena directamente a joda de mal gusto. Ahora tenemos 1080p fijos en la pantalla de la consola, algo que ningún otro Xenoblade logró de arranque en su versión handheld.

Esto no es cosmética pura: los detalles en la ropa de Rex, los patrones del pelaje de Dromarch o los bordados en la tiara de Pyra, todo se nota con una nitidez que antes quedaba disuelta en un pastiche. La dirección de arte, que siempre fue una de las mejores cartas del juego, finalmente tiene el motor gráfico que se merece. Peeeero, no todo es color de rosa. El upscaling tarda unos segundos en asentarse cerca de los personajes cuando dejamos de movernos y hay zonas con vegetación densa donde el shimmering se pone medio goma. No arruina ni a palos la experiencia, pero Monolith podría haber limado esa arista de una buena vez.

El pulso ya no tiembla: los 60 cuadros por segundo

Acá está la verdadera revolución. El Xenoblade Chronicles 2 de Switch 1 apuntaba a 30 cuadros, pero les costaba sostenerlos en cualquier pelea con mínima exigencia. Habitualmente, sacrificando nitidez a los ponchazos. En Switch 2, el objetivo pasa a ser 60 cuadros parejos, y aunque no está clavado al 100% —hay caídas puntuales de un par de segundos cuando el motor no llega—, la sensación en combate y en cámara es de otra generación directamente. Como yapa, bajó muchísimo el ghosting en las escenas cinemáticas, ese rastro fantasma que se arrastraba detrás de los movimientos rápidos. Y los tiempos de carga, aunque nunca fueron un dolor de cabeza grande en este juego, también se achicaron.

Contenido nuevo: no todo es gráficos

Para los que ya se fundieron el juego en Switch 1, la pregunta real es si hay carne fresca. Y la hay, aunque con matices. Se suma Momo, una blade nueva cruzada con Xenosaga, con su propia mini historia. Aparece Merc Assault, un modo donde por fin controlamos directamente a las blades en misiones cortas contrarreloj, algo que muchos —nosotros incluidos— venimos pidiendo hace años para la campaña principal y que acá queda encerrado en un modo aparte, medio a mitad de camino.

Lo que sí es un cambio de vida real: los field skills ya no exigen tener la blade específica equipada en el rejunte. Si la tenemos desbloqueada en algún lado del roster, el juego la reconoce sola. Para cualquiera que sufrió cambiar de equipo cada dos minutos solo para abrir una puerta, esto solo, sin sumar nada más, ya justifica bastante la actualización. Eso sí, hay una mancha que sigue sin lavarse: seguimos con un solo espacio de guardado, algo que otros juegos de Nintendo con Switch 2 Edition ya resolvieron sumando slots nuevos. Rarísimo que no lo hayan tocado, sobre todo con tanto contenido extra dando vueltas.

¿Vale la pena volver a Alrest en Switch 2?

Si bien no estamos ante un remake, esto es lo que el juego necesitaba, ni más ni menos. La resolución, los 60 cuadros y el arreglo de los field skills pesan mucho más. Los problemitas de shimmering siguen ahí, molestando un poco, y lo del save único no entendemos por qué no se resolvió. Pero entre elegir la Switch 2 Edition o volver a la versión de Switch 1, la decisión ya ni discutimos: nos quedamos en esta versión, con las mejoras a la altura de la historia. [i]

DESARROLLADO POR: Monolith Soft
DISTRIBUIDO POR: Nintendo
GÉNERO: RPG
DISPONIBLE EN: Nintendo Switch 2 (upgrade digital desde ya, físico el 1 de octubre)

QUÉ ONDA: Joya del género con mucho cambio positivo.
LO MEJOR: Resolución hasta 4K en TV y 1080p en portátil. 60 FPS mucho más estables. Field skills sin necesidad de cambiar de equipo. Contenido nuevo. El precio del paquete de mejora es bastante accesible.
LO PEOR: Shimmering y pop-in en el upscaling. Un solo espacio de guardado, todavía…

Gustavo Sobrero, alias El Cenizas, es Jefe de Redacción de [IRROMPIBLES]. Fue criado por una comunidad de flamencos con aspiraciones teatrales, de quienes heredó el talento para posar dramáticamente en cualquier foto grupal. Pasó su juventud investigando si los peces tienen acento regional al hacer “blub”. Está absolutamente convencido de que nadie lee esta información en los perfiles (planea demostrarlo con este texto). Pueden seguirlo en Twitter (@ElCenizasWTF) y en Instagram (@el_cenizas).