La nueva hoja de ruta de la TDT ha quedado oficialmente confirmada este viernes 31 de julio con su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE). El Gobierno cierra así el periodo de alegaciones del plan que presentó a principios de julio y hace definitivo el calendario del cambio audiovisual.
Por ley, la madrugada del 5 de noviembre se reordenarán las frecuencias de la televisión en España para permitir dos grandes novedades: el estreno del canal nacional La Séptima y la llegada masiva de transmisiones en Ultra Alta Definición (UHD).
«Se trata de una innovación tecnológica que utiliza la mayoría de los países de la Unión Europea, y que permite emisiones en UHD, con mayor nitidez y calidad, tanto de imagen como de sonido», ha indicado el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública.
El texto oficial marca un calendario estricto para la transición hacia el nuevo modelo televisivo. La primera fecha clave llegará el próximo 5 de octubre, día en que las principales cadenas de televisión de ámbito estatal deberán arrancar campañas informativas y avisos en pantalla para advertir a la audiencia sobre la inminente reordenación de diales y el estreno de la Ultra Alta Definición.
La hora de la verdad, sin embargo, quedará fijada para la madrugada del 5 de noviembre: a las ocho de la mañana de ese día, todas las estaciones encargadas del múltiple RGE2, incluidas las redes de cobertura locales, deberán emitir bajo el estándar técnico DVB-T2, bajo amenaza de apagado obligatorio para aquellas instalaciones que no se hayan adaptado a tiempo.
Por un lado, la reestructuración permitirá el nacimiento de las versiones en resolución 4K de grandes cadenas como Antena 3 y Telecinco, elevando sustancialmente la calidad de imagen y sonido en la oferta gratuita. Por otro lado, el reajuste del espacio del múltiple MPE5 facilitará el desembarco de La Séptima, el nuevo canal generalista adjudicado el pasado mes de mayo al grupo impulsado por el empresario José Miguel Contreras.
Para adaptarse a esta actualización, los ciudadanos no necesitarán cambiar de televisor salvo que tengan equipos muy antiguos, pero sí deberán realizar una resintonización de sus canales a partir del 5 de noviembre.