Tras el fenómeno “brat”, Charli sintió la amenaza del bloqueo creativo, pero el proyecto de “Cumbres borrascosas” (Emerald Fennell, 2026) la llenó de energía y, como decíamos, ha acabado lanzando dos discos el mismo año. Iba a ser solo una canción, pero Aitchison acabó componiendo todo un disco bajo la influencia del guion de Emerald Fennell para la última e irreverente adaptación del clásico literario de Emily Brontë. Giro de 180 grados respecto a “brat”: ya en el primer avance, spoken word (en la voz de John Cale, además) y cuerdas de vanguardia. O, en cierto modo, vuelta al principio: muchos rastros del goth-pop de un maravilloso debut llamado “True Romance” (2013) del que Charli debería empezar a recuperar más cosas en directo; como mínimo, “Nuclear Seasons” y “Black Roses”.
Su segundo disco del año es el cinéfilo ya desde el título (“Music, Fashion, Film”) y desde una portada en la que John Cale y Marc Jacobs comparten retrato con Martin Scorsese. Además, el mismísimo David Cronenberg aporta un monólogo a la segunda mitad de “No One Lasts Forever”; aparentemente extraído de una conversación en la que el director le comentó su experiencia cercana a la muerte. Un poco como en referencia a la “Crash” del propio Cronenberg, el vídeo de “Camera” –dirigido, como “The Moment”, por Aidan Zamiri– muestra a Vincent Cassel como actor recién salido de una escena de accidente automovilístico. El fantástico tema es un elogio de la interpretación como puerta a otras vidas, pero en este clip Charli es la directora: ¿siguiente nivel?
A este par de álbumes se debe sumar, además, el mini-LP que recoge las canciones originales compuestas por Charli y Jack Antonoff para “Mother Mary” (David Lowery, 2026), con Anne Hathaway como una estrella del pop que, a punto de su gran retorno a los escenarios tras un accidente, busca de nuevo la complicidad de su antigua diseñadora de vestuario-amante interpretada por Michaela Coel, creadora y protagonista de la serie “Podría destruirte” (2020). La película no ha funcionado en taquilla ni apasionado a la crítica, a pesar de los talentos involucrados y alguna canción potente, sobre todo esa “Burial” de mágico estribillo coral.