Karim Adeyemi ya se ha estrenado como futbolista del FC Barcelona. El extremo alemán disputó su primer partido como blaugrana en el amistoso frente al Birmingham City, el primer compromiso de la gira inglesa y el encuentro que todo el barcelonismo tenía marcado por un motivo muy concreto: ver por primera vez en acción a una de caras nuevas del verano.

Hansi Flick apostó por el exjugador del Borussia Dortmund desde el once inicial, colocándole en la banda derecha, y el atacante respondió mostrando desde el primer instante algunas de las cualidades que llevaron al Barça a invertir en su fichaje este mercado. Velocidad, desmarques constantes y personalidad para pedir el balón fueron algunas de las notas más positivas de una primera parte en la que el Birmingham consiguió incomodar continuamente la salida de balón blaugrana.

En el descanso, Hansi Flick dio entrada a Roony Bardghji en su lugar, pero, pese a solo disputar 45 minutos, Adeyemi dejó una carta de presentación que invita al optimismo.

Un estreno con personalidad

El extremo alemán apenas tardó unos minutos en dejar su primera acción destacada. En el minuto cinco protagonizó una rápida conducción vertical y filtró un balón para Hamza Abdelkarim que estuvo muy cerca de convertirse en la primera asistencia de su etapa como blaugrana.

Poco después volvió a aparecer en una transición ofensiva nacida desde Marc Bernal. Adeyemi recibió en la frontal y buscó el disparo sin pensárselo dos veces. Su remate fue bloqueado por la defensa inglesa y terminó convirtiéndose en el primer saque de esquina del Barça.

También asumió protagonismo en varias acciones a balón parado, sirviendo una falta lateral que terminó con un remate de Xavi Espart, y se mostró constantemente activo intentando ofrecer soluciones a un equipo que sufrió mucho para superar la intensa presión del Birmingham.

Mucho trabajo y pocos espacios

El conjunto inglés, bastante más rodado físicamente tras varios amistosos disputados este verano, planteó un partido muy incómodo para el Barça. La presión alta y el juego directo impidieron que los blaugranas encontraran continuidad con balón y redujeron considerablemente la participación ofensiva de los hombres de arriba.

Aun así, Adeyemi nunca dejó de ofrecer desmarques y alternativas, intentando estirar al equipo cada vez que aparecía un espacio libre. Su movilidad fue una de las pocas vías que encontró el Barça para amenazar la espalda de la defensa inglesa durante el primer tiempo.

Adeyemi trabajó durante toda la primera parte

Adeyemi trabajó durante toda la primera parte / Dani Barbeito

Primer examen superado

El debut de Adeyemi no estuvo acompañado de un gol ni de una asistencia, pero sí sirvió para empezar a comprobar el tipo de futbolista que puede convertirse en una pieza importante para el Barça. Todavía necesita adquirir automatismos con sus nuevos compañeros, pero mostró personalidad para pedir el balón, verticalidad para atacar los espacios y compromiso en tareas defensivas, tres cualidades que explican la enorme confianza que Hansi Flick deposita en él.

Su primera actuación apenas supone el inicio de un proceso de adaptación que irá creciendo durante la pretemporada, pero el estreno dejó suficientes argumentos para alimentar la ilusión del barcelonismo. Flick ya ha comenzado a darle protagonismo y, si mantiene esta línea de crecimiento, el alemán apunta a convertirse en una de las grandes novedades ofensivas del club blaugrana.