El óvalo más famoso de la industria del automóvil tiene su receta para el mercado europeo: aliarse con uno de los fabricantes chinos de cara a la producción de esta segunda mitad de década. La joint venture entre Ford y Geely está pronto a activarse y todo apunta a que veremos los resultados dentro de unos dos años, a juzgar por los tiempos de lanzamiento previstos.

El camino es fusionar volumenes de producción para obtener bajos costes de producción y dotar de propulsiones multienergía tanto a modelos existentes como a vehículos nuevos, y todo ello tendrá lugar en la planta de Valencia en la que la marca estadounidense opera, desde la cual saldrá, insisto, una nueva generación de coches de bajas y cero emisiones para los conductores de Europa.

Esto responde al objetivo de acelerar la expansión de Geely, por un lado, y de consolidar la gama Ford desde su sede española de Almussafes. A la espera de su formalización y puesta en marcha –primer semestre del 2027–, esta empresa conjunta consistirá en la producción de cinco modelos clave: uno de ellos es el Kuga ya conocido, pero el giro radical se materializará en los cuatro restantes.

Ford y Geely en Valencia Ford y Geely en Valencia | Ford Un nuevo Bronco, un nuevo crossover y dos Geely eléctricos

De parte da la firma norteamericana, un nuevo Bronco espera y un crossover familiar completamente nuevo incrementará la flota. En tanto que a las filas de la marca asiática se agregarán dos SUV que desde las vías oficiales anticipan como «elegantes». Y sí, lo has adivinado: ambos 100 % eléctricos.

La producción de estos modelos iniciará en 2028 para, en 2029, dar paso a sus ventas en las concesionarias europeas. Vehículos híbridos y eléctricos a la vista de parte de esta alianza entre Ford y Geely, pero, no menos importante, la oportunidad de dar un paso en materia de digitalización a través de la colaboración y desarrollo del fabricante chino, lo que genera expectativa sobre cómo se presentarán los nuevos modelos del óvalo americano.

Recargar un eléctrico cuesta 100 euros menos al mes que un vehículo de gasolina