La escultura de Maimónides, uno de los monumentos más representativos de la Judería de Córdoba, ha amanecido este sábado con una cruz nazi pintada en su base. El acto vandálico se ha producido en la plaza de Tiberíades, un enclave muy transitado del casco histórico y estrechamente vinculado al legado judío y sefardí de la ciudad. La pintada ha sido realizada sobre el pedestal del monumento dedicado al médico, rabino y filósofo judío sefardí Maimónides, nacido en Córdoba en el año 1135.

La alcaldesa accidental de Córdoba, Cintia Bustos, ha condenado lo ocurrido y calificado los hechos de “agresión al patrimonio”, al tiempo que ha lamentado la “extrema gravedad del mensaje de odio que representa la pintada que se ha localizado”. En ese sentido, el Ayuntamiento informa en una nota de prensa de que la Policía Local ha realizado un atestado inicial en el que se recogen los daños ocasionados y denunciará los hechos ante la Policía Nacional, competente para la investigación de delitos contra el patrimonio.

La limpieza de la pintada en la base de la estatua, el lunes

Por otro lado, fuentes municipales ya informaron a Diario CÓRDOBA de que Sadeco tiene constancia de la pintada desde primera hora de la mañana, pero al estar sobre piedra y debido a la complejidad de la actuación, la limpieza se ha programado para el próximo lunes.

La estatua de Maimónides, que ha sido vandalizada con la pintada de una cruz nazi, es uno de los monumentos más emblemáticos y con más paso de visitantes de la Juería de Córdoba.

La estatua de Maimónides, que ha sido vandalizada con la pintada de una cruz nazi, es uno de los monumentos más emblemáticos y con más paso de visitantes de la Juería de Córdoba. / A.J. González

Un episodio aislado, pero no excepcional

En principio, se trata de un hecho aislado y poco frecuente, si bien hay antecedentes. «No es la primera vez, ni en la estatua, ni en las fachadas de la Sinagoga y Casa de Sefarad», ha señalado a este peródico el director de la Casa de Sefarad, Sebastián de la Obra. En efecto, en agosto de 2007 la Casa Sefarad y la Sinagoga, muy cerca del monumento a Maimónides, amanecieron con pintadas nazis que Sadeco limpió al día siguiente.

Ahora, el objetivo de los vándalos ha sido Manimónides. «Sin duda alguna es producto de la ignorancia«, señala Sebastián de la Obra, quien añade que «todos los extremismos coinciden en que se alimentan de la ignorancia. No saben quién era Maimónides, ni cuál era su pensamiento, ni su intenso periplo de vida. Solo saben que era judío».

El incidente relacionado con el vandalismo y pintadas a monumentos emblemáticos en Córdoba más sonado de los últimos años ocurrió en febrero de 2002, cuando un joven —que fue juzgado y sancionado— pintó ojos y boca del Cristo de los Faroles con espray negro, además de una cruz gamada en el pecho y una cruz invertida en los pies.