Llenar el depósito del coche será desde hoy más caro coincidiendo con la operación salida del 1 de agosto. La reducción de la bonificación aplicada por el Gobierno al Impuesto Especial sobre Hidrocarburos hace que tanto la gasolina como el diésel aumenten su precio al rebajarse el descuento fiscal de 15 a 10 céntimos por litro, lo que supone un incremento directo de cinco céntimos, que supera los seis céntimos una vez aplicado el IVA.
La medida forma parte del calendario aprobado por el Ejecutivo para retirar de forma gradual las ayudas extraordinarias a los carburantes con el fin de amortiguar el impacto económico de la crisis energética derivada del conflicto en Oriente Próximo. Así, tras una rebaja de 15 céntimos por litro durante julio, el descuento pasa desde hoy a 10 céntimos y se reducirá de nuevo hasta 5 céntimos por litro en septiembre, salvo que la evolución de los precios obligue a modificar el calendario.
El Gobierno había previsto una cláusula de salvaguarda por la que el descuento volvería a elevarse hasta 20 céntimos por litro si el IPC de los carburantes en junio superaba en más de un 15% el registrado un año antes. Sin embargo, los datos publicados por el INE confirmaron que los precios de los combustibles descendieron durante ese mes respecto a junio de 2025, por lo que no se activó ese mecanismo y el alivio fiscal se reduce desde hoy.
El Ejecutivo también mantiene abierta la posibilidad de volver a incrementar la bonificación en septiembre si el IPC de julio supera ese mismo umbral del 15%. Los datos definitivos se conocerán el próximo 13 de agosto.
A este recorte se suma el fin de la rebaja del IVA al 10% sobre los carburantes, eliminada a finales de junio dentro de la revisión de las medidas anticrisis. La Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES) calcula que la combinación del aumento del Impuesto Especial sobre Hidrocarburos y el IVA elevará el precio final en los surtidores en más de seis céntimos por litro.
Todo ello se produce, además, en un momento en el que los carburantes ya acumulan fuertes incrementos respecto al año pasado. Según Facua, el litro de gasóleo alcanza una media de 1,783 euros, frente a los 1,434 euros de hace un año, lo que supone un 24,3% o 35 céntimos más por litro. La gasolina, por su parte, se sitúa en 1,676 euros por litro, frente a los 1,491 euros de julio de 2025, un aumento del 12,3%, equivalente a 19 céntimos por litro.
La luz, también sube. En este contexto, el mayor coste de los carburantes coincide, además, con un nuevo encarecimiento de la energía. Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), la factura eléctrica de un consumidor acogido a la tarifa regulada (PVPC) aumentó en julio un 17%, pasando de 66,63 a 77,84 euros mensuales. El fuerte repunte del mercado mayorista, cuyo precio medio alcanzó los 104,75 euros por MWh, un 51% más que en junio, explica este incremento, al que se une el fin de nuevas rebajas fiscales previstas para la electricidad.
De esta forma, tanto quienes viajen por carretera como los que permanezcan en casa afrontarán desde este mes un mayor gasto energético, con carburantes y electricidad presionando al alza el presupuesto de los hogares.