Con el verano llegan también unos de los grandes enemigos nocturnos de muchas personas: los mosquitos. Además de arruinar el descanso, al día siguiente no … paramos de rascarnos. Así, es cierto que hay quienes siempre amanecen llenos de picaduras y otros que, sin embargo, se libran. Para dar respuesta de por qué unos sí y otros no, hay una explicación científica.
El conocido cardiólogo Aurelio Rojas (@doctorrojass) desvela en una de sus últimas publicaciones «por qué los mosquitos siempre te pican a ti». En primer lugar, el experto desmiente el mito de que aquellos que se llevan la mayor parte de las icómodas picaduras son los que tienen la sangre más dulce. «No, no es por eso. De mantener estable el azúcar en sangre ya se encarga la insulina», señala. Lo primero que detectan los mosquitos «es el dióxido de carbono que expulsas con la respiración. Cuanto más produces, más fácil es que te localicen», detalla. «Por eso suelen picar más a personas con mayor masa muscular, a quienes acaban de hacer ejercicio, a las embarazadas e incluso después de comer más hidratos de carbono», puntualiza. «Y después de beber alcohol, especialmente cerveza», añade.
Lo segundo que les atrae es el calor corporal, según detalla el especialista en salud cardiovascular. «Así que si acabas de entrenar, has estado tomando el sol o has hecho una comida abundante, tu piel está más caliente. Y eso para un mosquito es como una señal luminosa», desvela.
Y la tercera causa, «y probablemente la más sorprendente», está relacionada directamente «con el olor de la piel», cuenta Rojas. «Sustancias como el ácido láctico, el amoníaco y sobre todo los ácidos carboxílicos que producen en gran parte las bacterias que viven sobre tu piel, hacen que algunas personas resulten muchísimo más atractivas para los insectos», cuenta. «Esas sustancias se producen sobre todo en personas que tienen una piel más grasa o sudan más. Como un restaurante con Estrella Michelin, pero para mosquitos», concluye.