Los algo más de 30 agentes de los GRS (Grupos Rurales de Seguridad) de la Guardia Civil, pertenecientes a las unidades de Tenerife y Sevilla, que se encuentran en Lanzarote para proteger al presidente del Gobierno y su familia, han sido alojados en un hotel de cuatro estrellas, en la misma Costa Teguise, y en este sentido no hay ninguna queja por parte de los agentes a diferencia de otros años.
El problema que se plantea es con el precio del alojamiento, que no se puede cubrir con los 77 euros diarios que la Guardia Civil asigna a cada agente.
Según fuentes conocedoras del asunto concultadas por LA RAZÓN, se estudian varias fórmulas de forma que de los 77 euros, 50 se destinen al alojamiento, más la cantidad suplementaria que aporte Interior. Con los 27 restantes tendrían que hacer las tres comidas, lo que es materialmente imposible. En este sentido, también se trata de llegar a un acuerdo con el hotel.
Aunque lo relativo al hotel esté resuelto, el asunto que subyace es el de siempre, el de unas dietas insuficientes que no se quieren aumentar aunque lo que sí experimentan crecimiento son las exigencias de trabajo y dedicación a los aguardias de las distintas unidades.