Ladislav Krejci es uno de los centrales que tiene la Real en la agenda de zagueros futuribles tal y como indicó ayer Fabrizio Romano. El … checo de 27 años que juega en el Wolverhampton gusta en Anoeta y las conversaciones con el club inglés vienen de lejos, pero de momento las partes no están cerca de llegar a un acuerdo según indican diferentes fuentes a este periódico. De hecho, como ocurre siempre en la Real desde hace años, el club mantiene abiertas al menos otras dos alternativas que gustan más que Krejci y que pueden también avanzar en los próximos días.
El checo fue traspasado en agosto del 2025 del Girona al Wolverhampton a cambio de 30 millones de euros y el precio es precisamente el mayor inconveniente desde el principio, aunque eso no quiere decir que sea la primera opción. La Real lleva tiempo en conversaciones con el conjunto inglés con contactos incluso antes del Mundial, donde participó el central, mientras que los dos clubes también se han visto las caras este verano en el amistoso disputado en Birmingham. Jokin Aperribay no se desplazó esta vez a los Midlands, pero Bretos sí que viajó con la expedición como hace en cada partido desde que es director de fútbol blanquiazul. Krejci es uno de los centrales que gusta a la dirección deportiva, pero como suele ocurrir en estos casos cuando la Real acude al mercado mantiene abiertas otras opciones con las que se está negociando y que también encajan en cuanto a perfil.
Según ha podido saber este periódico, el central zurdo ve con buenos ojos regresar a la Liga después de que el Wolverhampton haya descendido este curso a la Championship, segunda división inglesa. De hecho, el proyecto donostiarra le gusta porque lo conoce tras su paso por Montilivi y además ve que la Real es un equipo campeón con la Copa del año pasado y que jugará Europa League el próximo curso. Sin olvidarse que en la temporada que está a punto de comenzar los de Matarazzo disputarán cuatro competiciones con el título de la Supercopa de España a tan solo dos partidos. La Real, de todos modos, en ningún caso se va a acercar a las cifras de los 30 millones de euros ni tampoco a los 20 que se pagaron por Óskarsson y Sadiq por lo que su llegada parece complicada. Pero no con Krejci, sino con ningún central aunque eso no quiere decir que no se vaya a invertir fuerte.
Los tiempos del mercado
La Real está encarando el mercado desde la tranquilidad y no desde la urgencia porque entiende que Matarazzo tiene una muy buena plantilla a la que hay que sacarle mayor rendimiento, pero a la que le falta algún retoque, como el central –si es zurdo mejor– que se busca en el mercado. El perfil en el que se trabaja es un zaguero que mejore considerablemente lo que ya se tiene en casa, aunque como decía Monchi no hay fichajes buenos ni malos sino buenos y malos rendimientos. Krejci jugó una temporada en Girona a las órdenes de Míchel y pagó 8 millones (más 4 en variables) al Sparta de Praga por sus servicios, pero con una oferta de tal tamaño en Montilivi entendieron que lo mejor era dejarle ir. Tras una temporada en Inglaterra, ahora busca un nuevo reto de primer nivel y tampoco descarta volver a la Premier.
En Anoeta están afrontando el mercado de fichajes desde la calma no porque no se tengan recursos económicos, sino porque se entiende que la plantilla, y lo que viene detrás del Sanse, es poderosa como para no perder la cabeza como sucede en otros clubes importantes de la Liga que ahora mismo no son rival por su mala gestión económica. Si la Real maneja estos tiempos también es porque los objetivos que tiene en el mercado no cuestan lo mismo en junio o julio que superadas las primeras semanas de agosto y existen muchas aristas de por medio en cada operación. De hecho, en este mercado estival cuando se han preguntado a otros clubes por futbolistas futuribles las primeras cifras son absolutamente desorbitadas, mientras que según van avanzando las semanas y si el activo sigue sin venderse el precio se reduce de manera considerable.
Abiertas otras opciones
Como siempre ocurre desde hace años cuando se decide reforzar una posición, en Anoeta mantienen abiertas otras vías de negociación con otros futbolistas que también gustan igual o más que Krejci para reforzar el equipo. De momento no han trascendido nombres, pero la dirección de fútbol y la unidad de reclutamiento tienen encima de la mesa alternativas que también podrían avanzar y que encajan y gustan lo mismo que el central checo. No se descarta que se pegue un acelerón en los próximos días para cerrar ya otro central.
La relación con el Wolverhampton es buena puesto que la Real negoció el pasado verano por Goncalo Guedes y por eso este verano se acordó disputar un amistoso en el Bescot Stadium de Walsall. El fichaje del luso fue una jugada maestra puesto que solo se abonaron cuatro millones y dos en variables por un jugador que ha dado un impresionante rendimiento en su primera temporada en Donostia. Los Wolves tenían asumido en invierno que iban a descender a la Championship porque la temporada fue desastrosa, pero no son tontos y no van a regalar a un futbolista que es capitán de la República Checa, que tiene caché y todavía margen para seguir progresando. Ni a la Real ni a ningún otro club y menos a la Premier donde tienen el dinero por castigo.
1,91 y buen juego aéreo
Para los que no conozcan a Krejci se trata de un central zurdo nacido en abril de 1999 en Rosice, República Checa. Canterano del Zbrojovka Brno donde debutó en la élite en la Liga de su país, tras tres temporadas recaló en el Sparta de Praga, donde grandes equipos ya se fijaron en él. Su progresión fue importante hasta terminar en la Liga de la mano del Girona, que finalmente lo vendió a la Premier. La pasada temporada disputó 32 partidos con los Wolves con más de 2.500 minutos, pero no pudo evitar el descenso de los lobos tras una temporada desastrosa en competición doméstica.
Krejci también sabe lo que es competir en Europa puesto que disputó la Champions League con el Girona en la temporada 24/25, aunque a nivel colectivo no le fue demasiado bien al equipo de Míchel. El zurdo disputó siete partidos de la fase de Liga ante equipos como el PSG, Liverpool, Milan o Arsenal.
El checo destaca por su altura puesto que mide 1,91 y posee un buen juego aéreo, faceta de juego en la que claramente la Real puede mejorar como ha quedado demostrado en las últimas temporadas desde la salida de futbolistas como Le Normand y Merino. Pese a su envergadura también tiene una buena salida de balón y buen pie además de agilidad como para salir al corte. Su pierna hábil es la zurda, un perfil que solo tiene Pacheco en la plantilla del primer equipo. Krejci, que no jugó el amistoso ante la Real porque ha jugado el Mundial con la República Checa, es el capitán de su selección. Disputó los tres partidos de la fase de grupos completos y marcó en la derrota ante Corea del Sur (2-1) demostrando lo fuerte que es por arriba. El checo entró como un trailer para rematar un saque de banda a la red. La Real acelera por el central sin cerrar ninguna puerta y pronto deberían salir a la luz más nombres.