Óscar Fernández-Arenas informó al principio de la pasada temporada que el Covirán Granada, al ser invitado a la Liga Endesa, afrontaba el pago del … canon desde cero. Eso sí, el presidente de la entidad nazarí advirtió que el dinero ya aportado, 1,5 millones de euros de los 2 exigidos, no caía en saco roto. Queda en caja y no se toca, ni para presupuesto o fichajes.
Durante los dos próximos años, la ACB deberá ir devolviéndole al club granadino lo aportado del depósito, a 500.000 por ejercicio, de las tres temporadas que permaneció en la Liga Endesa por derecho propio. Pero, en vez de ingresar el club, posee otras dos campañas más, además de la anterior, liberado del pago.
El último plazo cumplirá en la temporada 2028-2029, momento en el que el club debería, ahora sí, abonar de su bolsillo el último pago del canon. Esa fecha, por tanto, será clave para el futuro del baloncesto granadino.
El Covirán, de no haber subido, por tanto, en dos campañas, o la próxima o la siguiente, se verá en la encrucijada de hacer el esfuerzo de abonar el medio millón que le falta, sin disfrutar de la máxima competición o, en cambio, optar por recibir parte del depósito, la fianza entera o, por contra, acordar una nueva prórroga con la ACB. Esto último dejaría la puerta de la élite abierta de cara al futuro.
Al presidente del Covirán, Fernández Arenas, se le pidió que diera una explicación sobre la situación creada con el depósito tras la salida de la Liga Endesa. Al descender el equipo, el club recibía entonces una parte de la fianza, pero quedaba un plazo pendiente, por lo que se optó, tanto la campaña anterior, en la que el club fue repescado para la élite en el puesto del Betis, como en esta, partir de cero. «Vamos a ver, ¿cómo lo explico yo? Eran dos millones de euros el depósito, dos millones y se había dado millón y medio, a ver si lo sé explicar lo más fácil posible. Tienes que pagar un canon de dos millones de euros por competir en ACB y los dos millones se ‘proaccionan’… en cuatro plazos. Son cuatro plazos, de los cuales, el primero, cuando asciendes, es obligatorio de cumplir de forma inmediata, lo tienes que pagar de tu bolsillo. Tal y como lo tienes en caja, que por eso nosotros, en su momento, pedimos un crédito a la Caja Rural para poder pagarlo, respondes. Ya los siguientes tres años lo puedes utilizar de la cantidad que te abona la ACB a ti (derechos de televisión y publicidad entre otros). Entonces ya no tienes que pedir más créditos, sino que tú ya, con el dinero tuyo, o bien lo abonas, o no tienes que pagarloa, sino que dices a la ACB, no me pagues lo que me corresponde como club participante en la liga, y así ya tengo abonado el medio millón por campaña».
El directivo abundó en que «nosotros hemos estado cuatro años en la ACB, se han pagado los tres primeros años, y el cuarto año, habíamos bajado. Al ser descendidos, entonces tienes que pagar, ese año, como si fuese el primero, el medio millón inicial. Pero lo bueno que tienes es que como eres un descendido, te devuelven el primer año o plazo tuyo de ACB, lo que equilibra la balanza».
Y avanzó que «lo que hicimos fue la permuta, con la subida típica del IPC y demás, la permuta del medio millón que recibimos el 30 de noviembre de 2025, por decirlo de alguna manera, que es cuando te lo devuelven, lo permutamos por el medio millón que pedimos en su primer momento como crédito a la Rural. Por eso ya no es que lo pedimos como crédito, porque lo puedes permutar dado que la ACB te lo iba a devolver la ACB. Esa es la gran diferencia, y lo que da viabilidad económica al proyecto».
No obstante, el Covirán todavía sigue debiendo medio millón de euros de los dos del canon de inscripción. «Ahora nos tienen que devolver otro medio millón, y al año siguiente otro medio. Significa, por tanto, los tres años que habíamos abonado de los cuatro que estuvimos en la Liga Endesa, y mientras, nosotros volvemos a seguir pagando el medio millón, el medio millón, el medio millón. Ahora iríamos con la cuenta de que hemos pagado el primer año, este año el segundo, el que viene el tercero y, ya al siguiente, el último».
La clave es que, al recibir el medio millón y devolverlo a la ACB, «no hubo ningún costo para el club la pasada temporada. Esos 500.000 euros que faltan, ese medio millón, quedó aplazado, hasta dentro de tres temporadas, ya dos. Entonces, no es tan grave ni difícil el regreso en dos cursos, porque el ingreso está cubierto, compensando una cosa con la otra. Y ya no hay que hacer el esfuerzo de inicio que tuvimos que hacer la primera temporada como debutantes».