Kira Miró se ha pasado gran parte de su carrera recorriendo escenarios y platós de televisión por toda España pero nunca ha ocultado el vínculo que mantiene con Gran Canaria. La actriz y presentadora guarda un recuerdo especial de Santa Brígida, el municipio donde pasó su infancia y uno de esos lugares a los que asegura que siempre quiere regresar.

En una entrevista concedida a la revista Clara, la intérprete habló de la relación que mantiene con la isla y de esa conexión especial con el océano y el paisaje canario. “Siempre mar, como buena isleña. Me relaja, me conecta, es un sitio al que siempre quiero volver, escucharlo, tocarlo, sentirlo, olerlo”, explicó.

Unas palabras que resumen una relación que va más allá del lugar donde nació. Para Kira Miró, Gran Canaria representa un espacio de calma y de raíces, un punto de encuentro con la naturaleza y con los recuerdos de una infancia marcada por el entorno de las medianías de la isla.

Santa Brígida, un rincón entre volcanes, viñedos y naturaleza

Situado a unos 15 kilómetros de Las Palmas de Gran Canaria, Santa Brígida es uno de los municipios con mayor personalidad del interior de la isla. Sus paisajes verdes, sus caminos rurales y su tradición agrícola ofrecen una imagen muy diferente a la de las zonas costeras más turísticas del archipiélago.

Panorámica de la Villa de Santa Brígida.

Panorámica de la Villa de Santa Brígida. / ANDRES CRUZ

El municipio combina arquitectura tradicional canaria, casas blancas, calles tranquilas y un entorno marcado por los viñedos, las palmeras y los barrancos. Un paisaje de medianías que ha conservado parte de la esencia histórica de Gran Canaria.

Precisamente ese ambiente fue el que acompañó los primeros años de vida de Kira Miró, que siempre ha destacado la importancia de volver a los lugares que forman parte de su identidad.

El Bandama, una obra arquitectónica de la naturaleza

Uno de los grandes atractivos de Santa Brígida es su cercanía a algunos de los espacios naturales más representativos de Gran Canaria. Entre ellos destaca la Caldera de Bandama, uno de los paisajes volcánicos más reconocibles de la isla.

Este enorme cráter, formado por la actividad volcánica hace miles de años, ofrece una de las panorámicas más espectaculares del territorio grancanario. Desde el Pico de Bandama se puede contemplar una amplia parte de la isla, desde las zonas montañosas del interior hasta el océano Atlántico.

Además, los senderos que recorren el entorno permiten descubrir una Gran Canaria alejada del turismo de sol y playa, con antiguos caminos, zonas agrícolas y paisajes donde la naturaleza tiene un papel protagonista.

La tradición del vino y la Gran Canaria más auténtica

Santa Brígida también mantiene una estrecha relación con la cultura del vino. Sus tierras forman parte de una de las zonas vitivinícolas más importantes de Gran Canaria, con bodegas que conservan variedades tradicionales adaptadas al terreno volcánico de la isla.

A esta tradición se suma una gastronomía basada en productos locales, con protagonismo para elementos de la cocina canaria como los quesos artesanos, el gofio o las papas arrugadas con mojo.

Una combinación de paisaje, historia y tranquilidad que convierte al municipio en uno de los rincones más especiales para quienes buscan conocer una versión más auténtica de Gran Canaria.

A pesar de haber desarrollado gran parte de su trayectoria profesional fuera de Canarias, Kira Miró mantiene presente su relación con la isla. Santa Brígida continúa siendo para ella un lugar vinculado a sus recuerdos y a esa sensación de volver a casa.

Un municipio del interior de Gran Canaria que, lejos del ruido de otros puntos turísticos, conserva precisamente aquello que la actriz destaca: un espacio donde escuchar el mar, conectar con la naturaleza y regresar siempre que sea necesario.