El doctor Sion Riera Jaume se ha jubilado esta semana después de más de cuarenta años dedicado a la sanidad pública y ha puesto fin a una de las trayectorias más reconocidas de la Medicina Interna en Baleares. Nacido en Manacor en 1957, ha desarrollado su carrera en el antiguo Hospital Son Dureta y en Son Espases, donde se ha convertido en un referente de las enfermedades infecciosas y en uno de los médicos más respetados y queridos del hospital.

Aunque nunca ha buscado el protagonismo y es poco amigo de los focos, diferentes generaciones de médicos internistas que se han formado en Son Espases lo consideran uno de sus grandes maestros, un profesional del que no solo han aprendido medicina, sino también una manera de entender la profesión basada en el rigor, el trabajo en equipo y la cercanía con el paciente.

Su carrera quedó marcada desde muy pronto por la irrupción del VIH. Durante su residencia llegaron los primeros pacientes con sida, una enfermedad entonces prácticamente desconocida y para la que apenas existían tratamientos. Aquella experiencia, recuerda, marcó toda su vida profesional. Durante años asistió a la muerte de centenares de jóvenes y, tiempo después, también fue testigo del cambio radical que supusieron los tratamientos antirretrovirales, capaces de transformar una enfermedad casi siempre mortal en una patología crónica.

A lo largo de su trayectoria también ha vivido desde primera línea otras grandes crisis sanitarias, como el ébola o la pandemia de covid-19, episodios que reforzaron su convicción sobre la importancia de contar con una sanidad pública sólida y preparada para responder a situaciones extraordinarias.

Fue además uno de los impulsores y coordinador de la Consulta Autonómica de Enfermedades Infecciosas de Transmisión Sexual (CAITS), un recurso pionero en Baleares que hoy atiende a miles de personas cada año y que se ha convertido en una pieza clave para la prevención de las infecciones de transmisión sexual.

Su compromiso con la medicina también le ha llevado durante años a participar en proyectos de cooperación internacional en distintos países, especialmente en África. Una experiencia que, asegura, le ha enseñado a valorar todavía más la sanidad pública y la capacidad de los profesionales para trabajar con muy pocos recursos.

También ha desarrollado una intensa actividad investigadora en el Instituto de Investigación Sanitaria de Baleares (IdISBa) como responsable del grupo de Enfermedades Infecciosas/VIH, un trabajo que ha combinado con la docencia en la Facultad de Medicina de la UIB y la atención diaria a los pacientes en el hospital.

Aunque se retira de la actividad asistencial, tiene intención de seguir colaborando en proyectos de investigación en el IdISBa y también de cooperación internacional, como el viaje a Angola que hará en unos días con varios médicos residentes, convencido de que todavía puede seguir aportando experiencia y conocimiento.

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