La frutería Virginia, ubicada en la calle Serafín Olave 33, ha difundido un vídeo en su perfil de Instagram en el que denuncia las dificultades que atraviesan muchos pequeños negocios del barrio y lanza un mensaje de auxilio a la ciudadanía.
Mientras la propietaria narra la complicada situación que vive el negocio, el vídeo muestra imágenes de locales cerrados y grafiteados en la calle Serafín Olave junto a mensajes como «Ayúdanos o tendremos que poner cerrado por defunción«.
En el texto que acompaña al vídeo, el establecimiento asegura sentirse «asfixiado» por la carga de gastos mensuales y reconoce que mantener abierto el negocio resulta cada vez más complicado. «Estamos asfixiados, no podemos más. Es tal la cantidad de pagos que tenemos cada mes, que es imposible«, señala.
Pese a ello, la frutería agradece el apoyo de su clientela y anima a los vecinos a seguir apostando por el pequeño comercio. «Gracias a la ilusión, a los clientes que nos cuidan y a esas ganas que le echamos«, expresa la publicación, que concluye con un llamamiento: «Compra en el comercio local, damos vida a tu vida«.