La lesión de Frenkie de Jong ha obligado al Barça a improvisar. No estaba en los planes que el centrocampista neerlandés se quedara entre tres y cuatro meses en el dique seco por una rotura del ligamento lateral interno de la rodilla derecha. Por ello, el conjunto culé se plantea recurrir al mercado para encajar el golpe.

Una de las soluciones, según informó ‘El Chiringuito’, sería lanzarse a por Azzedine Ounahi. El internacional marroquí, jugador del Girona, es una pieza codiciada, con mercado y que difícilmente continuará en el club catalán tras el descenso a Segunda. ¿Qué puede ofrecerle al Barça?

Azzedine Ounahi celebra su gol contra Canadá

Azzedine Ounahi celebra su gol contra Canadá / EFE

Ounahi tiene experiencia en el fútbol español tras su temporada en Montilivi, donde ha firmado partidos de altísimo nivel, especialmente ante los grandes equipos del torneo, pero donde también ha dejado dudas por su implicación en otros encuentros. Su talento es indudable. Es un futbolista capaz de cambiar partidos completamente solo, dinámico e intenso. Si está centrado, es un incordio capaz de abarcar todo el centro del campo, aunque no tiene un perfil idéntico al de Frenkie.

El marroquí es más ofensivo, tiene buen último pase, buen disparo desde media y larga distancia y mucho descaro para pedir el balón y encarar. También es más polivalente, ya que puede jugar en distintas zonas de la mediapunta y del centro del campo. No obstante, no está tan contrastado en la base de la jugada ni bajando a recibir entre centrales como el neerlandés.

Girona – Athletic Club | El gol de Azzedine Ounahi / LALIGA

Su precio juega a favor de la operación: 25 millones de euros que, aunque pueden representar una cantidad algo elevada para el Barça, no son en absoluto una cifra descabellada teniendo en cuenta las cantidades que se mueven actualmente en el mercado. Especialmente por un futbolista de 26 años que viene de completar una temporada de nivel y que ya brilló en un Mundial. Su gran interrogante es la irregularidad.

De Qatar al estrellato

Ounahi vive montado en una montaña rusa, llena de altibajos. Hace apenas unos años era un desconocido. Incluso para Luis Enrique. Fue en el Mundial de Qatar de 2022 cuando se presentó al mundo, erigiéndose en una de las grandes revelaciones de Marruecos, que hizo historia al alcanzar las semifinales y sorprendió al planeta eliminando a selecciones como España y Portugal.

Fue concretamente contra La Roja cuando fascinó a todos. Su capacidad para conducir el balón, superar líneas y resistir la asfixiante presión del equipo de Luis Enrique sorprendió al técnico asturiano, que reconoció tras el partido que no sabía su nombre, pero que había quedado fascinado con el número ocho. Era Ounahi.

Ounahi, durante un partido del Mundial de Qatar 2022

Ounahi, durante un partido del Mundial de Qatar 2022 / EFE

La frase se convirtió en una de las anécdotas de aquel Mundial y, después del torneo, el centrocampista pasó del Angers al Olympique de Marsella. De golpe y porrazo, Ounahi estaba en uno de los grandes de Francia y era considerado uno de los futbolistas más prometedores de la Ligue 1, pero decepcionó.

Ounahi, durante un partido de Ligue 1 contra el Montpellier

Ounahi, durante un partido de Ligue 1 contra el Montpellier / EFE

Las lesiones, la falta de continuidad y la competencia le impidieron asentarse como un futbolista indiscutible en un equipo de primer nivel. El impulso generado por el Mundial fue perdiendo fuerza hasta que su nombre desapareció del primer plano.

Ounahi probó suerte en Grecia de la mano del Panathinaikos, donde llegó en calidad de cedido y completó una temporada discreta. Entonces apareció el Girona, que pagó seis millones de euros por su fichaje y le ofreció la oportunidad y la confianza necesarias para relanzar su carrera.

Azzedine Ounahi, durante un partido con el Panathinaikos

Azzedine Ounahi, durante un partido con el Panathinaikos / ‘X’

En Montilivi encontró un equipo dispuesto a concederle protagonismo y un entrenador, Míchel, que confiaba plenamente en sus condiciones. El técnico vallecano entendió que Ounahi necesitaba libertad y el marroquí respondió recuperando parte del fútbol que había maravillado durante el Mundial.

No pudo evitar el descenso del Girona, que supuso un duro golpe para la entidad catalana, pero la temporada sí le sirvió, en el plano personal, como un gran escaparate para volver a situarse en el mercado.

Míchel lo quiere en el Ajax

El Barça no es el único equipo pendiente de Ounahi. Antes de entrar en la órbita culé, sonó para el Manchester City como una posible opción para relevar a Bernardo Silva. Ahora, Míchel intenta convencerlo para llevárselo al Ajax, donde lidera un ilusionante proyecto con el objetivo de devolver al club de Ámsterdam al lugar que nunca debió abandonar.

El interés azulgrana supone un nuevo capítulo en una trayectoria marcada por los cambios bruscos. De momento, no hay ofertas ni contactos, pero lo que parece claro es que Ounahi ha vuelto a colocarse en el lugar que ocupó después del Mundial de 2022: en el centro del escaparate europeo.