Más dinero todavía. Amazon, Microsoft y Meta cierran la semana con nuevas cifras de CapEx (capital expenditure o gasto de capital), tal y cómo ha sucedido en las últimas presentaciones de resultados. Las tres multinacionales elevan su previsión de inversión para 2026 pero con un mensaje que busca calmar a los inversores. Han sido semanas de preocupaciones acerca del retorno y destino de los cientos de miles de millones de dólares que un puñado de empresas está movilizando para construir infraestructuras de inteligencia artificial.
El nuevo relato de las big tech que acompaña a los resultados no es solo ‘invertimos más’, sino que ‘invertimos más y mejor’, como apuntó de forma explícita Satya Nadella, CEO de Microsoft, durante su encuentro virtual con analistas el pasado miércoles. El mercado, de momento, responde de forma desigual con tensión entre gasto y eficiencia. Amazon y Microsoft han sido premiadas, mientras que Tesla, Alphabet, Meta y Apple han sufrido un correctivo.
Amazon promete rentabilidad
Amazon presentó resultados del segundo trimestre el 30 de julio y eleva su previsión de capex de 200.000 a 220.000 millones de dólares, veinte mil millones más que la guía que mantenía desde febrero. Andy Jassy atribuye la subida al encarecimiento de la memoria, no a un cambio de estrategia. Asegura que Amazon tiene «una línea de visión clara hacia retornos financieros sólidos» en su apuesta por la IA y compara la curva de márgenes actual con la que vivió AWS en sus primeros años de construcción de su negocio de cloud computing (nube) y, según el actual CEO de la empresa y mano derecha de Bezos entonces, está «un poco por delante» de aquel ritmo.
Ahora AWS crece un 37% interanual, su ritmo más rápido desde 2021, y Jassy reconoce que ni con 220.000 millones habrá capacidad suficiente para atender toda la demanda de 2026, lo que en la lectura de Amazon es señal de disciplina: se invierte donde ya hay contrato firmado. Las acciones de Amazon terminaron disparándose el viernes un 15% en bolsa, añadiendo cerca de 400.000 millones de dólares al valor en bolsa del grupo en una sola sesión.
Microsoft y la nueva doctrina contable
Otro de los destacados de la semana fue Microsoft. El grupo de Redmon ha cerrado su año fiscal 2026 el 29 de julio con una guía de capex de unos 190.000 millones de dólares para el año natural 2026. Ahora, la directora financiera, Amy Hood, sitúa esa cifra en 175.000 millones, una rebaja de 15.000 millones que la propia Hood matiza de inmediato: no hay recorte real de inversión, solo un cambio en su reflejo contable. En concreto, Microsoft alarga la vida útil estimada de los edificios de sus centros de datos, de 15 a 25 años, y reclasifica parte de los arrendamientos futuros de capex a gasto operativo. El resultado numérico es una cifra más baja pero anticipa futuros aumentos, según los analistas, debido a que le permitirá invertir más todavía.
Para el año fiscal 2027, Hood evitó comprometerse con una cifra cerrada y habla de «señales de demanda en toda la cartera», aunque avanza que el primer trimestre superará los 50.000 millones de dólares. La número dos de Microsoft avanzó además que la empresa volverá a generar caja libre positiva en 2027 con la filial de Azure creciendo un 43% en el trimestre y supera los 100.000 millones de dólares de ingresos anuales por primera vez. La acción también se disparó un 15% tras la presentación de cuentas en otro movimiento récord en términos de valoración: casi medio billón más en un día.
Meta no lo tiene claro
Por su parte, Meta presentó una historia a Wall Street que volvió a quedarse corta de confianza y credibilidad. El historial de despilfarro del grupo en los últimos años con la apuesta por la realidad virtual todavía escuece a algunos inversores. El dueño de Facebook desveló que su capex será más contenido en apariencia: de la horquilla de 125.000-145.000 millones de dólares que manejaba desde abril pasa a 130.000-145.000 millones, es decir, eleva el suelo sin tocar el techo. Susan Li intentó defender la cifra con el mismo lenguaje de búsqueda de retorno que emplean Amazon y Microsoft pero no logró convencer.
La realidad es que el flujo de caja libre de Meta se ha desplomado hasta 784 millones de dólares, muy por debajo de trimestres anteriores, pese a que los ingresos crecen un 28%, hasta 60.800 millones de dólares. La acción retrocedió un 8% en la sesión.
Entre los tres hiperinversores en IA sumarán un capex, o inversión en el propio negocio, que rondará ya los 525.000-540.000 millones de dólares en 2026, en línea con lo que sumaban en sus guías anteriores pero colocando el acento en que esa idea: vamos a gastar mejor. Tan solo un semana antes, Alphabet y Tesla habían adelantado la misma tensión entre gasto disparado y promesas de disciplina, con reacciones de mercado muy distintas entre sí.
Alphabet presentó resultados el 22 de julio y elevó su previsión de capex de 2026 a una horquilla de 195.000-205.000 millones de dólares, frente a los 180.000-190.000 millones que manejaba desde abril. Fue la tercera revisión al alza del año: había arrancado en enero con 175.000-185.000 millones. La directora financiera de la matriz de Google, Anat Ashkenazi, defendió la subida con el mismo argumento de retorno que repetirían después Amazon y Meta: la compañía «seguirá invirtiendo mientras el retorno resulte atractivo». Pese a ello, el capex trimestral se disparó a 44.900 millones de dólares, el doble que hace un año, y el flujo de caja libre entró en negativo por primera vez desde la salida a Bolsa de la compañía en 2004. La acción cayó hasta un 7%.
Tesla, que también presentó resultados el 22 de julio, rompió el guion de la disciplina. La compañía reafirmó, sin cambios, su previsión de más de 25.000 millones de dólares de capex para 2026, casi el triple de los 8.500 millones de 2025, y encadenó un capex trimestral que se disparó un 142%, hasta 5.790 millones de dólares, con el primer flujo de caja libre negativo de la compañía en más de dos años. A diferencia de sus rivales, Elon Musk no envolvió la cifra en lenguaje de eficiencia: «Está bien ser un poco menos eficientes en capital si conseguimos que las cosas se hagan antes«, aseguró en la conferencia con analistas. La acción cayó más de un 16% en los días posteriores.