Faltan horas para que se inicie la Vuelta a Burgos y el ambiente ciclista ya se nota en la capital. Y a partir de mañana las bicicletas invadirán la provincia hasta el sábado, con el espectacular final en Las Lagunas de Neila. 

22 equipos (14 de ellos de la máxima categoría mundial), 154 corredores en la línea de salida y una carrera con 5 jornadas, 18 puertos puntuables, casi 1.300 personas acreditadas y un recorrido que pasará por 153 localidades de la provincia. Estos son algunos de los datos que presenta una carrera muy abierta, con una larga lista de candidatos a la victoria y una nómina de ciclistas de primer nivel. Corredores de la talla de Félix Gall (segundo en el Giro de este año), Giulio Ciccone, Pellizzari, Sivakov o los españoles Mikel Landa, Enric Mas, Carlos Rodríguez o Pello Bilbao estarán en la línea de salida.

La carrera comenzará mañana en Gumiel de Izán y tras un recorrido por la zona de la Ribera y por los Balbases, llegará a la capital con el espectacular ascenso a El Castillo.

La carrera irá ganando dureza ya en la segunda jornada. La prueba saldrá desde Arcos de la Llana, que se estrena en la Vuelta. Los corredores se dirigirán hasta la zona de Lara para adentrarse ya en la zona de la Sierra, por Villamiel o Palazuelos. La zona de Juarros llevará a los corredores hasta Arlanzón. De allí el pelotón se dirigirá hasta Belorado. Y por Pradoluengo y Alarcia llegarán a Pineda de la Sierra para afrontar el ascenso final hasta el Valle del Sol, con un ascenso corto pero muy exigente.

La tercera etapa será determinante y marcará la carrera. La salida tendrá lugar en Excavaciones Mikel en la Merindad de Montija. A partir de ahí la organización ha diseñado un recorrido muy exigente, con continuas subidas y bajadas y con seis puertos de tercera antes de llegar al tramo decisivo. Precisamente el descenso de uno de esos puertos, Estacas de Trueba, dará paso al ascenso final al puerto de El Escudo. Es una subida muy dura, siete kilómetros con una pendiente media del 9%, y que seleccionará el pelotón. Quizás aquí nadie gane la vuelta pero si descartará a muchos candidatos y dejará un pequeño grupo que se jugará el triunfo final en Neila.

La cuarta jornada es una pequeña tregua antes de la batalla final. La salida será en Palazuelos de Muñó, otra localidad que se estrena en la Vuelta. Y con un recorrido prácticamente llano, se llegará a Briviesca, donde se espera el único sprint puro de la carrera.

Y el sábado llega la etapa reina, la más esperada por los aficionados. El pelotón saldrá desde Caleruega con dirección hacia Santo Domingo de Silos y a Salas de los Infantes. Desde allí hasta la zona de Barbadillo del Pez, Huerta y Tolbaños antes de afrontar las temidas Lagunas de Neila.