La dirección deportiva del FC Barcelona afronta el último mes del mercado de fichajes con deberes por hacer y una gran asignatura pendiente más allá del fichaje del ‘9’. Deco debe desencallar una operación salida que empezó a buen ritmo con los traspasos de Ansu Fati e Iñaki Peña, pero que se ha estancado en las últimas semanas. Aunque la previsión inicial ya era que la plantilla blaugrana sufriera pocas modificaciones este verano, no es menos cierto que todavía hay varias carpetas por resolver y, sobre todo, ingresos por obtener.

Ansu Fati e Iñaki Peña, únicos ingresos

Los canteranos han sido los únicos futbolistas con los que, de momento, el Barça ha hecho caja. El Mónaco pagó los 11 millones de opción de compra que tenía por el atacante, mientras que el portero firmó con el Panathinaikos a cambio de tres millones. De momento, el club solo ha obtenido 14 ‘kilos’ por ventas, una cantidad que debería aumentar considerablemente en las próximas semanas.

Las salidas que tendrían que reportar más dinero a las arcas culés tendrían que ser las de Marc Casadó y Roony Bardghji. Tal como hemos ido explicando en SPORT, el Barça espera traspasar al primero por unos 30 o 40 millones. El catalán sabe que tendrá pocos minutos porque así se lo hizo saber Flick, pero de momento se resiste a salir y, si lo acaba haciendo, no lo hará a cualquier sitio. Cree que su situación puede cambiar con la lesión de Frenkie de Jong y está intentando aprovechar la pretemporada para demostrarlo.

La situación de Bardghji también está algo estancada. El futbolista sí que está dispuesto a hacer las maletas, pero prioriza una cesión para volver al Spotify Camp Nou el próximo verano. El Barça, en cambio, es partidario de un traspaso con opción de recompra. Tiene cartel y varios pretendientes, pero pasan los días y sigue sin concretarse nada. El fichaje de Bisiwu, ya oficial, podría acelerarlo todo próximamente.

Ahorro mínimo con Ter Stegen

La oficiosa cesión de Marc-André ter Stegen al Ajax tampoco permitirá al Barça librarse de una parte importante del elevado sueldo del portero. El cuadro neerlandés solo pagará aproximadamente un 10% de la ficha, mientras que el club blaugrana asumirá la mayor parte de la misma y los impuestos de la operación en Países Bajos. En este caso se ha priorizado que el arquero vuelva a jugar para revalorizarse e intentar darle salida el próximo verano, cuando solo le restará un año de contrato.

El caso de Ferran Torres

Tal como explicamos en SPORT, en el Barça reina, por ahora, la tranquilidad con el futuro del valenciano. Pese al ruido generado en las últimas semanas por el fuerte interés del PSG y las informaciones que apuntan a un principio de acuerdo entre el club francés y el delantero, en las oficinas del Spotify Camp Nou no han recibido ninguna comunicación oficial. Ni el delantero ni su agente han trasladado al club la voluntad de abandonar el proyecto, y tampoco ha llegado oferta alguna procedente de París.

La posición del Barça no ha cambiado en absoluto. El club mantiene intacta su intención de renovar el contrato de Ferran Torres, aunque la negociación no se activará hasta el próximo mes de septiembre, una vez el internacional español regrese de sus vacaciones, se reincorpore a la disciplina de Hansi Flick y el mercado ya esté cerrado. La idea es que continúe en el proyecto de Flick, aunque si el jugador pidiera salir y llegara una buena oferta, todo cambiaría. Pero insistimos: la hoja de ruta no contempla al de Foios, de momento, como uno de los jugadores para hacer caja.

Futuros inciertos

Además de todos estos casos, en la recta final del mercado de fichajes se producirán otras salidas. Los responsables deportivos culés deben tomar decisiones con futbolistas como Héctor Fort, Jofre Torrents, Toni Fernández o Xavi Espart. Ahora mismo no se puede descartar ningún escenario: si convencen a Hansi Flick se quedarán en dinámica del primer equipo, pero antes que dejarlos sin minutos se optará por una salida para que se fogueen.

Tal como explicó la ‘Cadena SER’, con las jóvenes promesas el Barça intentará cambiar su política y optar por ventas con opción de recompra antes que por cesiones simples. Aunque cada caso es un mundo y dependerá de las oportunidades de mercado que surjan, el club catalán intentará obtener ingresos y, como consecuencia de ello, margen con el ‘fair play’ financiero.