El Tribunal de Cuentas ha archivado la denuncia presentada a principios de febrero por la portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea de Madrid, Mar Espinar, por la supuesta condonación de una deuda de 71 millones de euros a los grupos sanitarios Quirón y … Ribera Salud. En ella se cuestionaba el sistema de facturación entre hospitales de la Comunidad de Madrid derivado del ejercicio del derecho de libre elección de centro sanitario por parte de los ciudadanos. Sin embargo, el órgano fiscalizador concluye que este mecanismo no ocasionó ningún perjuicio para las arcas públicas y rechaza que se haya producido daño patrimonial alguno para la Administración regional.

El origen del caso se encuentra en el sistema de facturación intercentros que utiliza el Servicio Madrileño de Salud (Sermas) para compensar la asistencia prestada entre distintos hospitales cuando un ciudadano decide ejercer el derecho de libre elección de centro sanitario. La denuncia del PSOE sostenía que el Ejecutivo autonómico había dejado de reclamar determinadas cantidades a las empresas concesionarias encargadas de la gestión de algunos hospitales públicos, los grupos Quirón y Ribera Salud, lo que, a juicio de los socialistas, suponía una supuesta condonación de deuda.

Sin embargo, el Tribunal de Cuentas rechaza esta interpretación. Según un comunicado de la Comunidad de Madrid, en su resolución concluye que la denuncia no acredita la existencia de cantidades exigibles que el Gobierno regional hubiera dejado de reclamar a las empresas responsables de la gestión indirecta de los hospitales. Asimismo, señala que tampoco ha quedado demostrada la existencia de un daño patrimonial concreto, efectivo e individualizado para los fondos públicos, ni de derechos de cobro pendientes que la Administración autonómica hubiera renunciado a exigir.

De este modo, el órgano fiscalizador respalda la posición mantenida por la Comunidad de Madrid durante todo el procedimiento, que siempre ha defendido «haber actuado conforme a la legislación vigente» y «no haber dejado de percibir ninguna cantidad que correspondiera reclamar a las empresas concesionarias».

La denuncia impulsada por Mar Espinar sostenía que el Ejecutivo autonómico había llevado a cabo una supuesta condonación de deuda a los grupos Quirón y Ribera Salud. Sin embargo, la resolución del Tribunal de Cuentas descarta tales acusaciones y avala la actuación de la Administración regional. «El informe del que parte la denuncia no recoge importes o cuantías que permitan identificar un daño concreto o evaluar económicamente el impacto de esas disconformidades. Y ofrece como posible causa que una parte apreciable de las solicitudes incumple los criterios del Manual de facturación intercentros», consta en la resolución.

En el escrito, el Tribunal de Cuentas expone que el PSOE «no individualiza, ni acredita siquiera indiciariamente un eventual perjuicio a los caudales públicos, más allá de la referencia del medio de comunicación citado a una supuesta condonación por la Comunidad de Madrid a los centros concertados».

Además, el archivo de las actuaciones coincide con la posición mantenida tanto por la Comunidad de Madrid como por el Ministerio Fiscal, que solicitaron el cierre del procedimiento al no apreciarse responsabilidad contable alguna en relación con el sistema de facturación intercentros. Con esta resolución, el Tribunal de Cuentas pone fin al procedimiento y confirma que la actuación de la Comunidad de Madrid «se ha ajustado en todo momento al marco normativo vigente».