La junta directiva del FC Barcelona se reunió el pasado martes en las instalaciones del club. Entre otras cosas, dio luz verde a un cambio en el proyecto deportivo del Barça que había empezado a estructurarse semanas antes. El cambio no es otro que la unificación de la estructura del Barça Atlètic, hasta ahora más cercana al fútbol formativo, con la del primer equipo.
El proyecto no tiene como finalidad dar más poder a Deco, director deportivo del club. El objetivo tiene fines tanto deportivos como económicos pensando en el presente y el futuro del FC Barcelona y Deco, Joao Amaral, José Ramón Alesanco y Andrés Manzano estarán coordinados.
Deportivamente hablando, lo que se pretende es que el filial sea una prolongación del primer equipo, que cualquier futbolista que firme su primer contrato con el club después de cumplir los 16 años esté monitorizado por la dirección deportiva y se tenga un seguimiento exhaustivo de su evolución. Se quiere tener un proyecto para cada jugador del club a partir de esa edad.
Los futbolistas, con 16 años, firman por tres temporadas, lo máximo que permite la reglamentación. Con este seguimiento, se pretende tener un control sobre todos ellos y dar un paso cuando cumplan la mayoría de edad y puedan firmar su primer contrato profesional. No quieren que se repitan casos como el de Dro, que se marchó al PSG con 18 años por poco más de ocho millones de euros cuando se ya se le había dibujado un futuro en el primer equipo. Es una manera de blindarse ante clubes ingleses o el propio equipo francés.

Ebrima Tunkara apunta muy alto / FCB
La dirección deportiva quiere hacer servir el filial para tener jugadores que sean potenciales futbolistas del primer equipo. Equipos como el Manchester City cede jugadores a otros equipos de la estructura del City Group, lo mismo hace el Chelsea con el Estrasburgo o el PSG con muchos equipos franceses. El Barça debe formar a sus jugadores en el filial. Quiere tener totalmente controlados a los que ve útiles para el primer equipo para ofrecerles un buen proyecto y también a otros que quizá no vayan a acabar en el equipo mayor, pero a los que quizá también haya que renovar para hacer después caja. También se controlará así la evolución de futbolistas que han llegado de fuera para jugar en el filial y que son apuestas de futuro. Caso de Ibrahim Diarra, por poner un ejemplo.
Esta unificación también tiene un motivo estrictamente deportivo, del día a día del primer equipo y del filial que afecta a Hansi Flick y Juliano Belletti. Se pretende que ambos equipos realicen las mismas cargas de trabajo y los mismos métodos de entrenamiento. Para cuando jugadores del filial suban al primer equipo sepan lo que deben hacer o para cuando futbolistas del Barça Atlètic en dinámica del primer equipo no noten un cambio significativo si bajan a ayudar al equipo de Belletti en los partidos. Se quieren evitar también lesiones que pueden haberse producido en los últimos tiempos por las distintas cargas de trabajo.
Además, con este cambio, desde el club no se esconde que es una prioridad el ascenso del filial a Primera Federación, pues los jugadores notarían menos el salto de categoría.