Aunque ha pasado más de un siglo de aquel lejano 14 de mayo de 1897 en el que el ingeniero italiano Guillermo Marconi realizó la … primera transmisión por radio en un invento que supuso el inicio de la era de las telecomunicaciones modernas al permitir la transmisión de información a grandes distancias sin necesidad de cables, todavía hoy tiene algo de mágico el que se pueda viajar a través de las ondas de radio conectando personas de puntos distantes del planeta y del espacio mediante energía electromagnética, lo que facilita la comunicación instantánea y el intercambio cultural. Una maravillosa magia que este fin de semana ha hecho posible la Unión de Radioficionados de Valladolid en Villafrechós al realizar, con motivo de su 70 aniversario, una emisión en la que, desde la ermita de la Virgen de Cabo, lograron más de 400 comunicados.
Con la colaboración de su Ayuntamiento, la llegada a Villafrechós de una quincena de miembros de la Unión de Radioficionados de Valladolid se debió a su presidente, Luis Ángel Martínez, natural de la localidad, que manifestó su alegría de «poder jugar en casa». En la emisión se activó la ermita de la Virgen de Cabo, EV-0106, algo que nunca activada, con el fin de que los operadores que se conectasen puedan optar al reconocimiento específico de activador conocido como Diploma de Ermitas de España. También se activó el de la localidad como Villafrechós DME 47205, también son su correspondiente diploma, como el que existe para castillo, vértices geodésico o monumentos.
Luis Ángel Martínez mostró su satisfacción porque se hubiera emitido desde su pueblo natal, dándolo a conocer, indicando que «fue una mañana bastante entretenida en la que las condiciones de propagación y el muy bajo ruido nos permitieron hacer un total de 363 contacto», entre los que había muchos radioficionados de Galicia, País Vasco, Valencia, Madrid Extremadura y Cataluña, además de algunos de Portugal, Francia e Italia. La activación sirvió para que los radioaficionados participantes conocieran el interior de la ermita. Más tarde, la mayoría de los asistentes pudieron tomar el vermú en el bar La Cantina VF, al que siguió la comida en el restaurante El Atrio y el café en el Baluarte, «lo que es también importante de cara a «dejar dinero en el pueblo», en una actividad que busca «fomentar la España rural», en palabras del presidente de la Unión de Radioficionados de Valladolid, quien aseguró que «el poder poner una antena, una emisora y una batería y, al salir al aire, no saber quién te va a llamar sigue siendo algo mágico», recordando que en el apagón, cuando se cayeron todas las comunicaciones, nosotros seguimos ahí, y pudimos a colaborar Protección Civil».
El alcalde de la localidad, Miguel Ángel Gómez, que estuvo presente en la emisión, expresó que la experiencia había sido muy positiva e interesante, por los que dio las gracias a la Unión de Radioficionados de Valladolid, a la vez que destacó que se había llevado a Villafrechós y su patrimonio por muchos lugares del España.