Margarita Robles, se convirtió este lunes en el primer miembro del Gobierno que apunta a Marruecos y le pide públicamente explicaciones por la crisis migratoria vivida la semana pasada cuando decenas de miles de personas –más de 50.000 según el Ejecutivo– entraron de manera irregular en Ceuta. En su visita al batallón de la Unidad Militar de Emergencias con base en Zaragoza, el BIEM IV, la ministra de Defensa reclamó a Rabat que investigue lo ocurrido y llegue “hasta el final”. “Ni España, ni Marruecos podemos mirar para otro lado”, advirtió sobre lo que calificó como “un drama humano” en el que se contabilizan cerca de un centenar de fallecidos. “La integridad territorial, la soberanía española no se tocan; Ceuta y Melilla, no se tocan”, fue tajante.