Tras el doloroso fallecimiento de sus padres, Ana García Obregón y sus hermanos decidieron poner a la venta la propiedad de común acuerdo para poder proceder al reparto de la herencia familiar. Todos llegaron a estar conformes de dejar atrás este capítulo en sus … vidas. Con la venta de ‘El Manantial’ buscaban evitar posibles futuros costes relacionados con el mantenimiento de la finca, además de solventar de una vez la repartición del legado de sus progenitores.

Sin embargo, a día de hoy no han conseguido aún zafarse de esta exclusiva propiedad y a lo largo de todo este tiempo ha sufrido importantes rebajas en su valor inicial. Al principio, la residencia llegó a venderse por una cifra considerable de 35 millones de euros. Sin embargo, a medida que ha ido trascurriendo el tiempo y ante la ausencia de ofertas firmes, a los herederos no les ha quedado más remedio que ir reduciendo de manera progresiva sus pretensiones.

De este modo, al alcanzar casi dos años estancada en el mercado sin dar con un comprador definitivo, la familia ha acordado este año recortar su precio en 10 millones. Así, el importe actual de la casa se ha realizado en 25 millones de euros. Sin embargo su elevado precio inicial no ha sido el único motivo que habían propiciado que la compraventa se quede estancada. Entre otros factores, un factor de freno podría ser también la estricta condición de vender la totalidad de la parcela de 6.012 metros cuadrados en un único lote.

A pesar de haber sumado estas potentes alianzas y haber rebajado considerablemente sus pretensiones económicas, la estrategia global no ha logrado todavía el ansiado objetivo de los hermanos, que no es otro que formalizar la firma notarial y decir adiós de forma definitiva a su idílica casa de descanso.

La lujosa mansión de los Obregón

La propiedad se encuentra ubicada en Costa de los Pinos, en Son Servera, en el noroeste de Mallorca. Apodada como ‘El Manantial’, combina una arquitectura mediterránea con pinares y calas de agua cristalina. La parcela, de 6.012 metros cuadrados con 123 metros de frente al mar, alberga una vivienda de 993 metros cuadrados distribuidos en una sola planta.

La residencia destaca por un diseño contemporánea y sus amplios espacios interiores, además de ofrecer vistas panorámicas al mar desde prácticamente todas las estancias principales. El acceso a la propiedad se realiza a través de un jardín paisajístico con fuente de mármol y una escultura de un artista reconocido, rodeado de árboles frutales y un estanque de carpas koi. Dispone de helipuerto, pista de pádel y una casa de invitados independiente con total privacidad para huéspedes o visitantes ocasionales.